Ser obradorista en 2026 es defender que estos tipos tengan ropa de marca, cenen platillos con oro, tengan Rolex, y que el dinero que tienen y presumen como buchones viene de que andan con “señoras que tienen dinero” y andan con ellos por ser unos galanazos cotizados.
Olinia me encanta. Representa fielmente la realidad del obradorismo y la cuatro te: mediocre, insuficiente, ineficiente, poquito, poco estético y brutalmente caro respecto a sus alternativas.
Celebro este ejercicio de honestidad involuntaria.
En lo único que puedo estar alguna vez de acuerdo con Mónica Soto es en que “Por fortuna los cargos públicos tienen fecha de entrada y de salida”.
Que bueno que ya se va. Justo cuando cumplo trece meses en el Registro de Personas Sancionadas gracias a la interpretación y buena imaginación de la magistrada.
Mes 13/18
“Ya basta”. “¿Te doy mi nombre para que luego me maten a media calle?” “Mejor te doy el nombre de los narcos”. “Todo el mundo oye, menos tú”.
La señora es México.
Oye @LuisaAlcalde ¿qué dijiste en televisión nacional me tienes ubicada?
Primero ubica a los delincuentes, narcos y huachicoleros de tu partido corazón, y después, ubícame esta.
Aunque se jalen los pelos y mienten madres, los nazis hacían listas de disidentes como las que ayer presentó Luisa Alcalde.
La vergüenza no es estar en la lista, sino elaborarla y difundirla.
La presidenta sabe tan poco de historia mexicana —o prefiere hacerse pendeja— que ahora quiere cambiarle el nombre al Paso de Cortés por “Paso de los Pueblos Indígenas”.
Como si borrar el nombre de Hernán Cortés pudiera borrar que, para llegar a Tenochtitlan, marchó acompañado por miles de aliados indígenas que estaban hasta la madre de la tiranía azteca.
Pero claro, para la 4T la historia solo sirve si cabe en su propaganda barata.
Esta mujer está en todo menos en gobernar.
El viernes se vence el plazo para que las líneas terminadas en cero sean registrada, o serán inicialmente restringidas de la red de datos y de la red telefónica.
La resistencia comienza con ustedes, camaradas, no cedan ante la amenaza del narcorégimen y sus perros.
Cuando el gobierno pierde la narrativa recurre a distracciones como la del Paso de Cortés. Vendrán días enteros de discutir esa decisión —ilegal, pues no está entre las facultades del Ejecutivo—, lapso en el que se hablará menos sobre la libertad de expresión y el debido proceso.