Imagínate perder comunicación conmigo y no volver a escuchar mis preguntas raras de la vida, mis ataques de ternura, mis ataques de imperatividad, no volver a escuchar mis chistes malos, las caras raras que hago, mis ataques de amor cuando tengo confianza, te veo mal
Lo bueno de ser impulsiva es que mandas el mensaje sin pensarlo y aunque a veces te dicen que no, al menos no te quedaste con la duda. Y lo más lindo: a veces te dicen que sí.
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