#PrimeraB#ArgentinoQ
En el estadio Dr Isidoro Iriarte se prendieron por primera vez las luces.Todo va encaminado a que en el próximo partido de local frente al Deportivo Merlo se inauguren de manera oficial vía @martin_fig
A la Sra. Patricia Bullrich Ministra de Seguridad de la Nación.
Sra. Ministra:
He recibido su carta documento, en la cual pretende usted señalarme los límites de la expresión y más insólito aún, darme lecciones sobre lo que constituye o no constituye violencia.
Me permito entonces rechazar en todos sus términos la totalidad de su comunicación, por improcedente, absurda y por momentos, tragicómicamente autoritaria.
Por empezar, le informo — aunque estimo que lo sabe, pero ha decidido ignorarlo — que la Constitución Nacional me garantiza el derecho a expresarme libremente. Eso incluye, por cierto, el derecho a desear, pensar y opinar como me plazca, incluso cuando a usted no le guste.
Desear un país libre de políticos como Ud y Dientes Amarillos, en mi opinión es de persona de bien, que quiere a su patria y pretende lo mejor para sus conciudadanos.
Respecto al contenido de su misiva, debo decir que resulta una ironía que usted, de todos los funcionarios disponibles, se arrogue la potestad de definir lo que es violencia. Y más aún, que lo haga sin sonrojarse, siendo parte de un gobierno cuyo Presidente, Javier Milei, afirmó públicamente — y sin desmentida suya, por cierto — que Usted fue terrorista y puso bombas en jardines de infantes. Si eso no constituye violencia, quizás deba actualizar sus definiciones o bien conversar seriamente con su Jefe.
Por otro lado, celebro que la preocupación del Ministerio de Seguridad se oriente a controlar opiniones en lugar de, por ejemplo, el crecimiento de la violencia real que se vive en el país. A este ritmo, pronto vamos a necesitar protección, no de los delincuentes, sino de la censura disfrazada de institucionalidad.
Me reservo todos los derechos constitucionales y legales que me amparan para continuar diciendo lo que pienso, cuando quiera, como quiera y donde quiera. Le guste o no, Sra Ministra, eso es la libertad. Esa misma que ustedes invocan para privatizar todo, menos el pensamiento.
Sin otro particular, la saludo con la distancia ideológica y moral que usted misma ha sabido ganarse.
Atentamente,
PABLO A. TOVIGGINO