Volvemos a ese estadio, donde todo parecia haber terminado. Me niego a creer que sea todo casualidad, el cuento se tiene que cerrar asi.
Empiezo por el final, terminaré en el principio
"no podes comerte medio pastel de papa solo" tampoco puedo amar con esta intensidad? tampoco puedo soñar con un mundo mejor? te molesta que mi estomago y mi corazón tengan el mismo diametro?
Solo en la ESMA se estima que hubo mas de 5000 detenidos-desaparecidos en los años de la dictadura. Hubo mas de 800 centros clandestinos de detención a lo largo del país.
Yo no tengo el tabú del número porque sé que cualquier discusión mas o menos sensata sobre los desaparecidos está mas cerca de los 30 mil (e incluso probablemente sean mas) que de los casi 9 mil que pudo registrar la CONADEP en un contexto político hiper complejo y en apenas unos meses.
Y si vamos a ponernos a "filtrar" desaparecidos, como si estuviese bien que en algunos casos el propio Estado secuestre, desaparezca, torture, les robe sus bienes (¿aca la propiedad privada no es sagrada?) y a las mujeres las violen o les hagan parir a sus bebés en la clandestinidad antes de robarlos (¿acá la vida no vale nada?), y luego los fusile para enterrarlos en una fosa común o los tire vivos al mar, si incluso en ese caso aceptáramos, solo por una cuestión argumentativa, que hay casos donde eso es algo "justo" o "necesario" que haya sucedido, o es un "exceso", lo que nos vamos a encontrar en muchos casos, por no decir la enorme mayoría, es gente que no tuvo ningún vínculo con la "subversión" (repito: voy a usar ese termino simplemente para concederlo retoricamente así no abrimos otro foco).
Y van encontrar niños, adolescentes, jóvenes, adultos mayores, gente que tuvo la mala suerte de estar en el momento equivocado en el lugar equivocado, en la agenda equivocada, o en algún nombre que se gritó tras horas de picana en una sala de tortura simplemente para que pare ese suplicio. Llamar "exceso" a esta sistematización de la muerte es cobarde, porque en última instancia lo que no se quiere es aceptar los riesgos que conlleva validar esto. Pero ese no es mi problema.
Después, por fuera de esto que debería ser un principio mínimo de humanidad, para mí políticamente en el marco democratico todo es debatible. Siempre partiendo de un consenso mínimo sobre lo que pasó en la última dictadura y lo que no se debe repetir bajo ningún punto de vista en ningún gobierno democrático.
Pero ese debate no es para tenerlo hoy. Es para el resto de los días del año. Hoy simplemente nos dedicamos a recordar a quienes todavía hoy no sabemos dónde están, y por los que nos enteramos años y años después que fue lo que pasó con ellos, como los 12 desaparecidos a quienes se les pudo dar un nombre hace apenas unos días en La Perla. Es decir, es un crimen que se sigue cometiendo y una herida que sigue abierta. (Por ejemplo, un debate que se podría tener es como la dictadura fue un fracaso incluso en muchos de sus propios términos políticos y económicos, y la enorme corrupción que tuvo en todas sus líneas, pero repito, no es un debate para hoy).
Por eso hoy, a 50 años de la página mas oscura de la historia argentina, decimos Nunca Mas. Y lo seguiremos haciendo.