Yo, en pijama, con fiebre, a las cinco de la mañana, persiguiendo un gato- que no era el mío- por toda mi casa. Lo peor fue la pregunta que me quedó:
¿desde cuándo ese gato duerme en mi casa sin que mi gata haya hecho absolutamente nada?
Hace unas noches me levanté a las cinco de la mañana, con fiebre y el cuerpo hecho bolsa, me levanté para darme una ducha. La casa estaba en silencio total, de ese silencio profundo que sólo existe cuando todos en la ciudad duermen.
Prendí la luz y en el mismo instante en que la luz se encendió, empezó a moverse y a correr. El caos fue inmediato: salió disparado por la casa, se chocaba con los vidrios, con las paredes, con las puertas.
No tenía sentido. Mi hijo estaba durmiendo conmigo, en mi cama. Me quedé quieta unos segundos, tratando de convencerme de que había sido mi cabeza, pero el ruido volvió.
@joanadalessu Me pasa con mi mamá, logré que volviera a leer con Barba Azul de Amelie Nothomb. Pero Confesion Martin Kohan, el desierto y su semilla de Baron biza
@derechoXdummies Muchas veces hay empresas que se o solventan y empiezan con maniobras de desvío de fondos. La extensión de responsabilidad post tiene varios fallos a favor.