Una estelada, un menor reducido y esposado, y aun así siguen cayendo golpes.
La Policía no está para decidir qué ideas merecen castigo ni para convertir una placa en permiso para escarmentar.
¿Proteger y servir? ¡Ja!
Ya conocíamos la secuencia por lo que dijo Flick, pero es aún más vergonzoso viendo las imágenes. Que se ve claramente a Flick animando a sus jugadores y Gil Manzano le amonesta por la cara. Es una vergüenza.