EN BIG LEAGUERS ENTERTAINMENTS, EN LAVAPIES, ES LO MÁS CERCA QUE ESTARÁS DE CÓMO SE CREA MÚSICA EN EL CONTINENTE CUNA DE LA HUMANIDAD
Esto es en Embajadores 64
No existe nada parecido en TODA ESPAÑA
Enjoy
imagina llevar 3 años dando la turra con la banderita de palestina en el nombre de twitter y que cuando llegues allí te digan que te pires, que les das asco
Que maravilla de vídeo, podría verlo cien veces, millones de años de evolución jamás podrán borrar nuestro instinto más primitivo y natural, macho y hembra disfrutando de sus respectivas pasiones, tan diferentes como complementarios.
-Cabalgata de Sevilla: el Rey Gaspar arrodillándose y santiguándose ante la Basílica de La Macarena (esto sí).
-Cabalgata de Madrid: el Rey Melchor hablando del Niño Jesús y poniéndolo en el centro.
Este es el Camino. No dejemos que nos arrebaten nuestras Fiestas. ✝️
O sea, que no podemos llamar gorda a Lalachus porque es superofensivo, todos los cuerpos son válidos y si lo decimos somos fachas, pero ella sí puede sacar una estampita para mofarse del cristianismo, la religión mayoritaria en España, en la TV pública que pagamos entre todos, mientras sobre el islam no hace bromitas, no sea que la lapiden por la calle.
Broncano y Lalachus son productos de una sociedad líquida, tan estúpida como cobarde. Encarnan, cada uno a su manera, lo peor de nuestro tiempo: un simple, palmero del poder y con la gracia en donde amargan los pepinos, que se cree cómico subversivo y antisistema, y una gorda feminista con la gracia en donde no brilla el sol, que se cree cómica y jamás asumirá que la han encumbrado precisamente por gorda y feminista.
Pero son productos perecederos destinados a un público carente de crítica y con un CI negativo. El péndulo ya se está moviendo y estos personajes caerán pues no aportan nada intelectualmente relevante o moralmente aceptable. Mientras tanto, se harán de oro pues la izquierda sí premia a los que no se salen ni media letra del guion para politizar hasta unas puñeteras campanadas.
Una familia tradicional celebrando la Navidad, sin minorías, sin géneros, sin gente rara, solo felices abriendo regalos. Estamos tan de vuelta que asusta.