"Argentina tiene el 20% del litio que hay en el mundo, enormes depósitos de cobre y gas natural. Tiene los recursos que el mundo necesita"
🇺🇸 El embajador yanqui Peter Lamelas adelantó cuales son las intenciones de EEUU. Si los argentinos no reaccionamos, seremos una estrella más es su bandera.
🥹NADIE CUENTA ESTO
Se llama José, y le contó al periodista @AndyKusnetzoff_ lo que es vivir en la calle con discapacidad.
Tiene que salir a laburar todos los días porque si no, no come. Y LO HACE ESCONDIDO, escapando de la policía de Jorge Macri, porque si lo ven "LO LEVANTAN Y LO CAGAN A PALOS".
No va a los paradores de la Ciudad porque ahí "pasan cosas peores". Y para confirmarlo, una oyente trabajadora social llamó al aire y contó los ABUSOS que se viven adentro.
Ese es el orden de JORGE MACRI.
No resolver la pobreza, "limpiarla".
🐟CHICANA MODO PIRAÑA AL GENIO DE CECIM QUE LE CERRÓ EL PICO AL GORILAJE: "LA PREMISA DE 2011 NO ERA PETER THIEL"
"El problema es si muchos Ted Turner, si un millón de Ted Turner vienen y te compran una provincia, ahí tenemos el problema"
@MaruGonzal50233@ElTrumpista Un profesor de historiografía me dijo "cada uno es culpable de lo que lee". En los tiempos de algoritmos y burbujas informativas esa frase tiene más sentido que nunca.
@El_tute86@DiegoJRecalde Y cuándo debatiste algo? Te la pasás poniendo pedófiloskukaszurdos. Sos el personaje de Capusotto.
https://t.co/p8ZkFmgVMs
Empezá por acá.
Sincerémonos de una vez: el fervor mileísta no nació en una biblioteca. No hay detrás de buena parte del apoyo libertario un lector de Hayek o de Rothbard. Hay otra adhesión, menos doctrinaria y más performativa. No necesita comprender del todo qué piensa el líder; necesita experimentar a través de él. Hay algo más próximo a la identificación dramática que a la filiación ideológica: como en la ficción, un personaje realiza lo que el espectador no puede hacer en su propia vida y le permite vivir su potencia por delegación. Solo que acá la ficción se rompe: el cuerpo sobre el que cae el golpe es real.
Milei agrede e insulta y alguien experimenta poder en carne propia. Desprecia y ese desprecio puede sentirse como una justicia personal, una reparación de agravios acumulados, la impresión de que por fin hay alguien a quien se puede odiar sin culpa. A veces les alcanza con creer que la víctima merece el daño. Otras, con reducir el círculo de las vidas que valen la pena a cuerpos sin biografía o a sufrimientos sin rostro.
También están los que encuentran algo todavía más íntimo en la crueldad: la dominación vicaria. Milei humilla y otro siente que humilló con él. Milei invita a odiar y alguien que lleva años sintiéndose pequeño recibe por unos segundos una prótesis de grandeza. Milei señala a un culpable y una frustración privada descubre, por fin, un cuerpo ajeno sobre el cual descargarla.
Milei puede perder en la economía de la vida cotidiana y seguir ganando en una economía menos visible: la de las recompensas afectivas. Puede caer el salario y seguir pagando una renta de revancha. Puede no llegar el bienestar y, sin embargo, distribuir pequeñas restituciones simbólicas.
¿Qué pasa cuando la vida empeora pero todavía queda alguien cuya caída puede hacer menos insoportable la propia? Al jubilado se le cuelga la sospecha de no haber aportado; al discapacitado, la de fingir; al docente, la de adoctrinar; al científico, la de haber convertido el conocimiento en una secta ideológica; al desocupado, la de haber sido expulsado de un sector improductivo y artificialmente protegido.
No hace falta creer del todo en ninguna de esas historias: sirven como una coartada moral que permite hacer del dolor ajeno una forma privada de consuelo. Entonces ya no conmueve el viejo haciendo cuentas miserables entre la comida y los remedios; el enfermo viendo cómo el calendario avanza más rápido que el tratamiento que necesita; el desempleado abandonado a la libertad de un mercado que nunca vuelve a convocarlo; o el científico haciendo una valija para un exilio involuntario.
El fracaso material puede convivir así con una victoria afectiva. La crueldad no desapareció de la percepción de nuestros amigos, familiares y vecinos libertarios. Para algunos dejó de ser una mancha sobre quien la ejerce y empezó a funcionar como un certificado de potencia compensatoria. Mientras haya un cuerpo ajeno al que cargarle la deuda de las propias humillaciones, esa economía todavía les cierra.
"I will not go 10,000 miles to help murder and kill another poor people simply to continue the domination of white slave masters...The real enemies of my people are right here, not in Vietnam." - Muhammad Ali on refusing to join the US military.
@martinvars @MariaCorin3901 Másterclass. Salió bárbaro, aumentó la pobreza y el desempleo, se desplomó la actividad industrial y los únicos sectores a flote son el petróleo y la minería. Ah, pero la gente ya tiene poder de compra solamente que decide no comprar ni pan