MAICOL PALLE.
Que todo el mundo sepa y recuerde el nombre del hijo de puta que asesinó a mi amiga a sangre fría y ahora quieren sacarle culpa diciendo que no era consciente de lo que hacía.
Perdón amiga, ojalá puedas perdonar a este país por fallarte, nosotros no.
Santiago tiene 17 años, estudia en un liceo público de Montevideo y fue seleccionado para representar a Uruguay en una competencia internacional de ingeniería espacial en Estados Unidos. Busca apoyo para financiar el viaje. https://t.co/bY9H4mqsUQ
Y ya saben amigas, mañana arranquen la semana con una conducta intachable y aspecto prolijo así cuando las descuarticen los medios de comunicación las consideran una buena víctima
Es doloroso ver cómo muchas veces la responsabilidad y el foco terminan desplazándose hacia quienes son víctimas o sus entornos, en lugar de poner el centro donde corresponde, en quien ejerció la violencia y decidió quitarle la vida a otra persona.
Asesinaron a otra mujer, esta vez Agustina Vega, de 14 años. Y otra vez, aparecen las preguntas equivocadas. Casi nadie se detiene a cuestionar cómo un hombre llegó a decidir terminar con la vida de una adolescente. Pero sí aparecen los juicios hacia la madre y hacia la crianza..
Leer a mujeres, hombres, jóvenes y adultos cuestionando en redes la crianza, la vestimenta o buscando explicaciones en el entorno. No puedo entender que haya quienes se enfoquen más en eso que en el hecho central: alguien decidió terminar con la vida de una nena de 14 años.