Wey si es cierto, llega un punto donde ya no chateas con nadie donde ninguna conversación te llena y dejas de responder, y solo disfrutas tu propia compañía, en espera de una persona extraordinaria, porque al final, todo lo bueno y sano, llega a su pinches momento y es perfecto.
Todo lo hago de corazón; si un día te dije que te amaba, fue de corazón o si me enojé contigo también lo fue. Soy tan real que no tengo una imagen falsa que mantener, lo que ves, es lo que soy. Algunos días soy increíble, otros días soy un desastre, pero todos los días soy yo.
Perdona a tu papá, a tu mamá, a tus hermanos y a toda la gente que se cruzo y te hizo mal, porque mañana ya es tarde para decir un té amo, te perdonó, te extraño, te necesito.
Perdona aunque no se lo merezcan porque perdonar no salva al otro, te salva a ti.
Mi verdadero “open eyes” de este año es dejar de apoyar gente que no es recíproca. Si me dan ausencia, doy ausencia. La indiferencia, la devuelvo; si están, yo estoy; si me dan confianza, soy leal… recíprocidad ante todo, desde el amor hasta el desinterés.
cuando actúas siempre con el corazón, nadie puede arrebatarte nada. Las veces que ayudaste, diste, regalaste, cuidaste o hiciste algo desde el fondo de tu corazón. Todo eso se queda contigo, te conviertes en todo el amor que das y eso nadie lo cambia.
Casi siempre evito los temas del amor, porque no sé como explicar el miedo que me da el volverme a enamorar y poner mi corazón, mi confianza en las manos de alguien. Me da terror el hecho de pensar que si muestro mi alma y cada debilidad mía otra vez, me vuelvan a fallar.
Aveces me siento un mujeron haciendo mil cosas, trabajando en mí, corriendo tras mis sueños/metas, resolviendo todo lo que está en mis manos, y otras veces me siento como una niña de 5 años, con ganas de llorar, que solo quiere un abrazo, un helado y un “tú puedes con todo”.