Hoy se cumplen 10 años del asesinato de mi hija Diana Quer a manos de un depredador sexual reincidente. Su legado, evitar la derogación de la pena de prisión permanente revisable, salvará vidas. Diana vivirá siempre en nuestros corazones. Un beso al Cielo y una oración.
STOP comparing Afghan women in burqas and Iranian women under compulsory hijab with Christian nuns.
This really isn’t complicated.
A nun chooses to become a nun. Her vow applies to her. She doesn’t take the vow and suddenly every woman in Italy has to cover her hair.
And if she removes her veil, the morality police don’t show up to beat her, arrest her, or throw her in prison.
That’s the difference.
In Iran and Afghanistan, the rules don’t care whether you’re religious, secular, Muslim, atheist, or just want to be left alone. You’re a woman? Congratulations. The authorities have a dress code for you.
And please stop pointing at little girls in hijab and calling it “choice.” Some of these children can’t even read yet. They’re old enough to choose a religious obligation for life, but apparently not old enough to choose what they want for lunch?
Here’s the test nobody seems to want to take:
What happens when a woman says NO?
If the answer is guns and bullets, prison, beatings, losing your education, or being erased from public life, congratulations, you’ve discovered the difference between choice and coercion.
And if you still think the Taliban model is somehow “liberating,” try it yourself. Cover up. Obey. Let religious authorities decide how you dress, where you go, whether you work, and when you’re allowed to speak. Then explain to Afghan women how empowered you feel.
Is this really that difficult to understand?
#LetUsTalk
This was me as a little girl, forced into hijab. And this is me after I broke free.
In Iran, I was told: wear the hijab or be kicked out of school. Resist, and you can be arrested, beaten, lashed, or imprisoned, or killed it in the hand of morality Police.
Then I came to the West and was told: be careful telling your story, it might cause “Islamophobia.”
I am a woman from the Middle East. I have lived under Islamist ideology. I have every right to fear it, criticize it, and speak about it.
Don’t silence us in the name of tolerance. Let us talk.
Hay niños que no quieren estudiar y que, por mucho empeño que pongamos los profesores en contradecirles, han decidido ya que su camino es otro. Quizá no haya que apenarse por ello. Quizá haya llegado la hora de admitir que los caminos de la virtud no están marcados y que el éxito, a veces, no depende del esfuerzo, sino de otras variables que escapan del control reglado del merecimiento.
No son ellos, en todo caso, los que han fracasado. El fracaso es el del sistema educativo y el de su incapacidad para asumir que una cosa es la igualdad de oportunidades y otra la igualdad de talentos, como si aprender un oficio y desarrollar una habilidad manual fuese una forma menor de inteligencia. A esos niños que no quieren estudiar, y que se rebelan contra nuestra insistencia en que lo hagan, son muy a menudo un lastre para los demás. Tanto como los demás, seguramente, lo somos para ellos.
Quizá el mayor acto de respeto hacia esos alumnos no sea repetirles hasta la extenuación que deben seguir un camino que aborrecen, sino ayudarles a encontrar otro en el que puedan ser útiles y competentes y, con suerte, que esa utilidad y competencia los lleve a la felicidad. La alternativa es el abandono en el aula y una depravada obstinación nuestra en mostrarles su inutilidad dentro de ella.
No podemos insistir en un único modelo de éxito académico. El sistema educativo debe ofrecer itinerarios reales y flexibles para esos alumnos y no obligarles, como hasta ahora, a una agónica espera que, como mínimo, les supone una pérdida de tiempo y, en no pocas ocasiones, un desmoronamiento vital abrupto y definitivo. Es la educación la que debe ser verdaderamente obligatoria. No el encierro.
La educación competencial sonaba muy bien pero ha funcionado muy mal.
Para pensar hay que saber. Para resolver problemas hay que disponer de conocimientos.
Sin conocimiento no hay competencia y llevamos años actuando como si fuera posible separar ambas cosas.
Tras el anuncio del fallecimiento por tristeza, con 56 años, de Marjane Satrapi, no puedo evitar pensar en lo que oculta esa frase. Dicen sus amigas que en los últimos tiempos se había abandonado completamente: se había dejado llevar y se encerró en sí misma.
Lo que me recuerda que...
El otro día estuve en la casa de Carmen Martín Gaite, la autora de "Entre visillos". Decía la guía, una amiga de la familia, que cuando se separó, Marta, su hija, tuvo que cuidar de su madre durante una buena temporada; pero no aclaró a qué se refería. Para ilustrar esa época nos enseñaron la foto que acompaña esta entrada, con la hija colocada en la posición que normalmente ocuparía una madre.
Sin embargo, durante la visita no se ocultan los detalles de la muerte de Marta por SIDA y sus problemas con la heroína a principios de los años 80.
Lo que me recuerda que...
Carmen Laforet escribió Nada con 22 años. Es una novela gris sobre una época oscura en una Barcelona triste. Luego prácticamente "desapareció" para la literatura, algo que sigue siendo un misterio para mucha gente.
Su familia suele mencionar las dificultades de la época para las mujeres, las envidias del marido y que se centró en los problemas de la crianza. Entre líneas, no puedes evitar pensar que su obra más conocida dice muchas cosas de ella.
Lo que me recuerda que...
Alguien me bloqueó por aquí por decir que Amalia Avia era una pintora tremendamente depresiva; que, en mi opinión, no pintaba solo el Madrid de su época —que también—, sino más bien un Madrid en el que proyectaba, en parte, su estado de ánimo.
Es decir, que era un realismo con filtro y no exactamente una fotografía del Madrid de la época, como algunos pretenden.
Lo que me recuerda...
La cantidad de eufemismos que seguimos utilizando para ocultar problemas como la depresión, el suicidio, los abusos y las enfermedades mentales en general.
Y que no nos tenemos que fiar tanto de las historias que se cuentan en las familias, porque, por debajo, fluye un río de aguas turbias.
Pretender cerrar los colegios de Educación Especial en nombre de la inclusión es la mayor crueldad ideológica de los últimos tiempos. Permitidme algunas propuestas para una educación inclusiva real. 🧵va...
Se han dicho cosas interesantes en esta red. Para mí, lo más inquietante no es sólo que una persona llegue a desear la muerte. Lo màs inquietante es que la sociedad haya perdido la capacidad de reconocer cuándo ese deseo, más que expresión de libertad, lo es de sufrimiento que pide a voces ser interpretado. Hemos pasado de escuchar el dolor a consentirlo y validarlo sin discernimiento, y en ese tránsito confundimos el respeto con la indiferencia. Respetar no es asentir; a veces requiere resistirse, acompañar y sostener incluso cuando el otro no ve salida. Hay en este caso un elemento de una gravedad singular que exige ser pensado con detenimiento. Se trata de una joven de veinticinco años, con una biografía marcada por el trauma, el abandono y un sufrimiento psíquico profundo, que solicita la muerte asistida… y el propio Estado se la concede.
No estamos ante un hecho aislado. Estamos ante un signo de nuestro tiempo. Cuando el Estado moderno, con todo su aparato jurídico, sanitario y tecnológico, facilita activamente la muerte de quien sufre, se produce un desplazamiento decisivo en el fundamento mismo de la convivencia humana. Aquí se rompe algo más que un principio legal. Se destroza la alianza del ser humano consigo mismo, con los demás y con toda forma de trascendencia. Se rompe el vínculo originario que hacía de la vida un bien a custodiar, incluso (y especialmente) cuando se vuelve débil, vulnerable o herida. Lo que emerge, en su lugar, es una forma nueva y radical de soledad. No ya la soledad padecida, sino una soledad legitimada, administrada y, en última instancia, ejecutada. Una soledad que, más que una herida, resulta un procedimiento. Asistimos, así, a una mutación antropológica profunda. El ser humano es ya concebido como un proyecto técnico, sometido a lógicas propias de lo tecnológico, la lógica de la eficiencia, del rendimiento y, así, de la optimización de su sufrimiento. En ese marco, la muerte pierde su significado y se convierte en la solución.
Como médico, lo que más me inquieta es que este proceso no se presenta como ruptura, sino como ’progreso’. Algunos “expertos” comparecieron ayer en los telediarios para explicarlo, justificarlo y normalizarlo! Ahora bien, en esa normalización se opera una transformación de enorme calado, pues a la medicina, cuyo sentido más hondo ha sido siempre cuidar, aliviar y acompañar, se le invita a participar, con respaldo legal, en la producción de la muerte y, de esa manera, a renunciar a sí misma. Tremebundus
https://t.co/yhadNsCIXA
Todos sabíamos que la ley de Eutanasia sería usada para estas aberraciones. Lo que va a ocurrir mañana con Noelia no es una muerte digna, es de hecho una ejecución estatal. Llegar al punto de que el mismo Estado que permitió que la violaran, avale su eutanasia por la depresión que le produjo esa atrocidad, es el ejemplo perfecto de lo diabólico en que se ha convertido este mundo. Pero claro, es mucho más barato hacer desaparecer a esta chica que rodearla de profesionales de la salud mental que con seguridad la habrían sacado del pozo en el que está. No doy crédito.
La eutanasia empieza presentándose como algo excepcional, compasivo y muy limitado para luego normalizarlo. Termina aplicándose a personas jóvenes desatendidas en su salud mental.
No es un triunfo de la libertad sino el síntoma de una sociedad que no sabe acompañar el sufrimiento. El caso de Noelia no es para celebrarse como progreso sino para llorarse como fracaso. ❌
#NoeliaQuedate
He leído su historia y me parece una barbaridad que esto esté pasando en España.
En 2022 sufrió una violación múltiple en un centro tutelado.
Tras intentar quitarse la vida, quedó parapléjica.
Ahora, el sistema le da luz verde para morir en vez de garantizarle apoyo, tratamiento y dignidad para vivir.
En 24 horas, Noelia será la primera persona en recibir la eutanasia por depresión en España.
Esto también es un fracaso colectivo.
Forrest Gump (1994)
El momento en que Jenny le presenta a Forrest a su hijo es tranquilo, sencillo y absolutamente devastador.
La primera reacción de Forrest no es alegría ni asombro, sino miedo. Pregunta si su hijo es inteligente, porque lo único que conoce es que le digan que no lo es.
En pocas líneas, la película aborda el amor, la inseguridad y la sanación generacional.
Es uno de los momentos más humanos del cine: prueba de que a veces las escenas más impactantes no necesitan discursos, solo honestidad.
Según la izquierda todas estamos alienadas por el patriarcado y no decidimos libremente con quién nos acostamos, ni qué estudiamos, ni si queremos dedicarnos a la familia; pero las mujeres que llevan velo lo hacen porque son libres, aunque a algunas las maten por quitárselo.
Cuánta dignidad, qué entereza, serenidad y saber estar. Qué manera de expresar el dolor de las familias sin faltar al respeto a nadie. Qué ejemplo de humanidad y de fe para todos.
Cuando la educación se degrada, siempre hay coartadas:
“no pasa nada”, “aprender a aprender”, “los estudios dicen…”.
Pero sin educación de calidad no hay buenos servicios públicos.
Lo que estamos pagando es la hostilidad hacia el mérito, la capacidad y el rigor.
"MI PAPÁ MURIÓ HACE 10 AÑOS. AYER… ME ESCRIBIÓ UN CORREO" 💬💔
Asunto:
“Ya vi que te vas a casar. Abre el archivo adjunto”
No creo en fantasmas.
Nunca creí. Soy ingeniero. Vivo de datos, lógica, causas y efectos. De cosas que se pueden explicar
Por eso nada me preparó para ver el nombre de mi papá en mi bandeja de entrada… Con fecha de hoy
No sentí miedo.
Sentí vacío.
Mi papá, David, murió cuando yo tenía 15 años. Cáncer de páncreas
De esos que no avisan y no perdonan.
En sus últimos meses pasaba horas encerrado en su estudio, frente a la computadora
Mi mamá decía: Está ordenando sus cosas. Yo pensaba que cerraba cuentas. No sabía que estaba peleando contra el tiempo… Por mí
Cuando murió, el mundo se apagó. Me quedé siendo un adolescente sin manual:
sin papá, sin respuestas, sin saber cómo se vive así
Entonces llegó el primer correo. El día que cumplí 18. 12:01 a.m
Asunto: Ya eres legal.
Casi dejo caer el celular
Era su voz.
Feliz cumpleaños, hijo. Hoy ya eres un adulto… Y vamos a tomarnos un buen vino juntos
Me mandó al garaje.
Ahí estaba la botella que compró el día que nací. Lloré en el piso como no lloré ni en su funeral
Ese día entendí todo: correos programados para no perderse mi vida. Para seguir siendo mi papá incluso muerto
Pero lo de ayer fue distinto.
Ayer le pedí matrimonio a Clara.
No lo publiqué. No lo conté. Solo mi mamá y dos amigos lo sabían
Y aún así, hoy llegó otro correo.
Asunto: Operación Boda.
Pensé lo peor.
Que alguien había hack3*do su cuenta
Que era una broma cruel. Abrí el archivo. Y ahí estaba él. Cansado. Enfermo. Pero sonriendo. Con su corbata azul
Hola, futuro novio. Hoy no puedo estar ahí para ayudarte… Así que vamos a practicar.
Diez minutos siendo mi papá otra vez.
Corrigiéndome. Calmándome
Respira… No aprietes tanto, por la izquierda… Yo no veía el video Yo estaba ahí con él
Al final se acercó a la cámara: Hijo, no importa con quién te cases, mientras se ría de tus chistes malos. Si se ríe, es ella
El matrimonio no es 50/50… Es 100/100 del que pueda darlo ese día. Yo voy a estar ahí. En primera fila. Aunque no me veas.
Cuando terminó, entendí algo: Mi papá no estaba ordenando papeles. Estaba dejándome un mapa para la vida
Mi tío tiene instrucciones para enviar esos correos en cada momento importante. Tal vez haya uno para cuando tenga un hijo o compre mi primera casa
La tecnología puede ser fría.
Pero el amor… El amor es capaz de atravesar el tiempo, la muerte y el silencio solo para decirte: 💬 “Arréglate la corbata, hijo. Hoy es un gran día”
Que un alumno repita curso y tenga una segunda oportunidad para aprender no es una crueldad. Aquí no hay crueldad, pero sí estafas. Estafamos al alumno, a la familia, al sistema y a la sociedad cada vez que promocionamos a un alumno que no ha adquirido unos mínimos conocimientos.