Hemos vivido años tan locos que algunos se han creído su propia fantasía y han olvidado que España es un país católico en el que lo católico es mayoritario incluso entre los ateos. A nadie le parece mal una procesión salvo a cuatro chalados. Que ahora no dan crédito.
Las religiones hay que respetarlas... Salvo la católica: la ofenden hasta desde medios públicos.
Los himnos hay que respetarlos... Salvo el español: abuchearlo sí es libertad de expresión.
Las banderas hay que respetarlas... Salvo la de España: es un trapo que puede ultrajarse.
Son las cinco y nadie del Gobierno ha felicitado ni el Domingo de Ramos y ni el inicio de la Semana Santa a los católicos.
Para felicitar el Ramadán, una fiesta que nada tiene que ver con España, se dieron mucha prisa.