Uno de los síntomas más representativos del colapso de la izquierda es el regreso de la infantilización de la mujer y del fenómeno "I'm just a girl"
Hasta hace unos años, la estructura creada por el feminismo, desde las escuelas hasta los entornos sociales y de comunicación, sostenía un marco que dificultaba la expansión de este tipo de fenómenos, al crear una red amplia que divulgaba, organizaba y actuaba contra ellos
Hoy, el desgaste de las organizaciones feministas, la pérdida de militancia de muchas mujeres que se quemaron durante su juventud y se han alejado de la política, junto con una sensación generalizada de colapso en la izquierda, han dado rienda suelta a este fenómeno de nuevo
Ya se advertía de que la mujer no es de izquierdas por el hecho de ser mujer, sino que, en su momento, lo que canalizó a muchas mujeres hacia la izquierda fue un conjunto de objetivos comunes, autoras de referencia y entornos políticos que, una vez han dejado de existir o han perdido fuerza, han facilitado una movilización hacia posiciones más conservadoras
Es decir, la mujer se mueve hacia la izquierda, en primer lugar, por problemas comunes a nivel vital. Esos problemas son abordados por autoras de izquierdas, que las politizan y contribuyen a generar una conciencia compartida que, finalmente, impulsa la organización y cataliza movilizaciones como el 8M y todo lo que ya conocemos
Este proyecto está caduco. El 8M tiene cada año menos presencia, el movimiento presenta debilidades internas y la desafección que ya vive la izquierda se multiplica aún más entre las mujeres, haciendo que esos diques de contención dejen de funcionar
Y aún queda mucho por llegar. Con el desencanto generalizado hacia la política y la falta de objetivos tácticos de unos movimientos feministas que se encuentran organizativamente huérfanos, este fenómeno probablemente aumentará, como ya está ocurriendo en otros países de Europa