Lo que no decimos se nos acumula en el cuerpo, se convierte en insomnio, en nudos en la garganta, en nostalgia, en error, en duda, en tristeza; lo que no decimos no se pierde, lo que no decimos nos consume.
Es hermoso cuando llega alguien que no te complica la vida, es más, te mejora. Te da tu lugar, te habla claro, te suma en todo, y encima te hace reír hasta cuando estás de mal humor