Contigo aprendí que la falta de comunicación abre la puerta a la imaginación. La imaginación inventa, exagera, distorsiona. Y el corazón sufre por cosas que tal vez ni siquiera existieron.
Sabe dónde vivo, tiene mi número, conoce a mis amigos, sabe los lugares que frecuento. Si no me busca es porque no me quiere, ya es momento de aceptarlo