La que cuida también necesita que la cuiden. La que da sorpresas también necesita recibirlas. La que piensa en todo el mundo también necesita que piensen en ella.
brindo por mí, por todas las veces que me quise rendir y no lo hice, por las veces que pensé que no podía más y pude. Brindo porque sigo luchando, porque sigo dando lo mejor de mi, porque se que algún día voy recibir lo mismo que doy 🥂✨
al final del día soy yo solita en mi habitación, pensando en triunfar, estudiar, trabajar y controlar el malgenio y sanando todo lo que no hablo con nadie.