El peak de los derbis es el asturiano. No tiene sentido que canten las dos aficiones casi llorando el “Asturias patria querida” y que justo cuando termine se pongan a insultarse como si no hubiera un mañana
David Villa para salvar a su primer club, el Langreo, no da señales de vida.
Para ayudar al equipo que lo hizo profesional, el Sporting, no está.
Cuando hay que mencionar al que le dió la fama, el Valencia, desaparece.
Pero para lamerle el culo al Barça y Atlético, el primero.
Son el Israel del futbol, todo el mundo ha visto las atrocidades que han cometido y aun así siguen intentando vender a la humanidad que son las víctimas.
Esto es asqueroso, imagina que tu crías a un hombre, le enseñas modales, haces de él alguien de provecho y de quien estar orgulloso y, cuando crece, te cuenta que es árbitro