Cosas que me dan cringe:
1. Que un terapeuta diga niño interior (y que lo use como tópico frecuente en las sesiones )
2. Que un paciente diga señorita o joven, cuando te presentaste incluso por tu nombre al inicio de la interacción.
Ayer una paciente me contó que había estado lidiando con el duelo por la muerte de su padre, habían pasado meses, se preguntaba a sí misma, cuánto tiempo tardaría en superarlo.
Espectadora, pensé, nunca se supera, solo se aprende a vivir con ello.