Es lamentable que el ex Presidente de La Nación, férreo defensor de las sociedades anónimas en el fútbol, que tanto daño le hizo a la educación, aumentó la pobreza y duplicó la deuda externa durante sus 4 años de mandato, haya sido nombrado al frente de la Fundación FIFA.
¿Acaso esperaban decencia y dignidad de quienes se metieron con la leche de los pibes, fajaron maestros y le sacaron los remedios a los jubilados? Ya no saben cómo disfrazar la derrota.