En México tenemos un mantra que dice “si alguien más pendejo que yo pudo lograrlo, yo porque chingaos no podré hacerlo”. Y eso me parece algo profundamente motivacional y bello.
Este año he aprendido que si nadie te quiere acompañar, ve tú solo. Cena solo, ve al cine solo, ve a ver las luces de Navidad solo. No te quedes con las ganas solo porque otros no quieran acompañarte.