¿Me ayudas con un RT? Hace unos años tuve un proyecto en el que mi madre y yo hacíamos artesanía con diferentes materiales (papel, plástico, etc). Y vengo a enseñaros los bolsos tan chulos que mi madre hizo utilizando bolsas de plástico q convertía en ovillos y luego ganchillaba
Dejadme una foto de vuestras mascotas en este post y la que más likes tenga la hago en un mini dibujo. ✍️ ❤️❤️❤️ ponedme a vuestros peluditos más preciosos si os apetece. ❤️
Que en una feria de empleo simplemente te cojan el C.V. para quedar bien y después digan que lo van a tirar casi delante de tus morros... Prefiero que no me lo cojan y así no se gasto en papel o que me digan métete en la página web y sube tus datos. Es preferible a gastar papel.
Tenía diecisiete años. Era una foto familiar de domingo. Y decidió aparecer en traje de tres piezas, corbata y el pelo pegado hacia atrás.
Nadie en la foto parece sorprendido. Su madre tiene las manos cruzadas sobre el regazo. Sus hermanas llevan vestidos de la época. Su padre, Guillermo Kahlo, fotógrafo profesional de origen alemán, apretó el disparador. La fecha exacta, según el archivo del Victoria & Albert Museum de Londres, es el 7 de febrero de 1926.
Frida Kahlo tenía diecisiete años. El accidente de autobús que la destrozaría aún no había ocurrido. La pintura tampoco había llegado todavía. Lo que había era una chica que miraba a la cámara de una forma que pocas personas miraban a la cámara en 1926, sin pestañear, sin sonreír, con una fijeza que ella misma describió años después: "Sabía que el campo de batalla del sufrimiento se reflejaba en mis ojos. Desde entonces, empecé a mirar directamente al objetivo, sin parpadear, sin sonreír, decidida a demostrar que sería una buena guerrera hasta el final."
La ropa era el lenguaje que usó antes de tener pinceles.
Vestir un traje masculino en un retrato familiar en el México de 1926 no era una rareza. Era una declaración. La ropa de mujer de esa época era exactamente lo que se esperaba: suave, contenida, femenina, subordinada a la mirada del otro. Frida apareció con lo contrario, el traje entallado, la postura levemente ladeada, la mano en el bolsillo, como quien lleva algo puesto con toda la intención del mundo.
Su padre le había enseñado a usar la cámara, a revelar negativos, a retocar placas de vidrio. Fue él quien la fotografió más que nadie durante su infancia y adolescencia, y fue mirándole trabajar que Frida aprendió algo que dominaría su pintura completa: la cámara no registra, construye. Cada foto es una elección sobre quién quieres ser.
El traje de 1926 fue la primera de esas elecciones documentadas.
Años después pintaría Autorretrato con el pelo cortado (1940) donde aparece de nuevo en traje de hombre, esta vez con las tijeras en la mano y el cabello esparcido por el suelo. Misma lógica. Mismo lenguaje. La ropa como acto, no como decoración.
No necesitaba que nadie entendiera lo que estaba haciendo. Solo necesitaba que la cámara lo registrara.
Fuentes: Victoria & Albert Museum, Londres — archiva la fotografía con fecha exacta: 7 de febrero de 1926, por Guillermo Kahlo, Coyoacán
V&A, "Photographing Frida Kahlo" — cita directa verificada de Frida sobre su mirada a cámara: "I knew that the battlefield of suffering was reflected in my eyes..."
Dangerous Minds (2015) — análisis con contexto histórico de las fotografías de 1924-1926
Canvas Wall Prints, "How Frida Kahlo Used Style to Challenge Gender Norms" (2025) — análisis académico del significado de la ropa masculina en su obra
Vengo por aquí por si X hace su magia. Esta mañana de camino a la procesión del Corpus se me ha caído esta rebeca de mi hijo del carro.
Agradecería que si alguien la ha encontrado se pusiese en contacto conmigo. La hizo mi tía y tiene mucho valor sentimental. Gracias
#Corpus
OPINIÓN | "Los espacios públicos se pensaron para el hombre que no menstruaba, que no acompañaba niños o que no atravesaba embarazos", por Ana Bernal-Triviño (@anaisbernal)
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Por si os habíais olvidado, las educadoras infantiles de Madrid seguimos en huelga indefinida. Es nuestra sexta semana. Estamos agotadas y siguen sin querer escuchar nuestras reivindicaciones.
Pero no tenemos intención de parar.
¿Os imagináis un periodo de adaptación en huelga?
Hace casi un año, la inundación de Azuara, en Zaragoza, dejó una lección imborrable de solidaridad.
Hoy, visitando el pueblo, he podido ver el Parque del Voluntariado, un espacio que recuerda y agradece a quienes estuvieron cuando más falta hacía.
Las trabajadoras de la limpieza están en lucha por unas condiciones laborales dignas. Continúan las movilizaciones en Zaragoza para pedir un nuevo convenio que las tenga en cuenta. Nuestro apoyo a esta reivindicación justa ✊