Muchos dirán que el nuevo colgante de Vinícius, con el escudo del Real Madrid cubierto de diamantes, es hortera.
Lo entiendo, pero detrás de ello hay un sentimiento muy humano.
Durante siglos hemos reservado nuestros materiales más preciosos para los símbolos que considerábamos sagrados.
Llenamos de diamantes las coronas de los reyes. De oro, rubíes y zafiros las cruces y los relicarios. Ponemos diamantes en una alianza para representar un amor que queremos eterno.
Vinícius podría llevar cualquier cadena de diamantes. Ha elegido cubrir de ellos el escudo del Real Madrid.
Puede parecer ostentación. Pero también es una forma de decir
“Esto es sagrado para mí”.
Que putísima salvajada, con un español no les tiembla el pulso para soltar un codazo en el ojo, luego se cuelan 80.000 morapios y no pueden hacer nada, están atados de pies y manos.
Que auténtica gentuza coño.
Una de las cosas que más pena me da son los pijos de Madrid que se creen de una “élite” por sus padres.
Quiero decir, ellos NO han logrado nada. No son nadie ni han hecho nada destacable.
Y sin embargo se creen (y de verdad se lo creen) de una especie de “élite”.
“Yo tengo casa en X” o “Yo tengo un Porsche”.
No. Tú no tienes ni el teléfono a tu nombre. Eso en todo caso lo tiene tu padre. Quiero hablar con él, que es el que sabe y puede aportarme valor.
Luego, estos chavales ganan bastante menos que cualquier otro chaval “normal” que se lo curre algo. Distópico.
You'll regret it if you get married, you'll regret it if you don't get married. You'll regret it if you have kids and you'll regret it if you don't. Kierkegaard said this 200 years ago as follows - whatever you choose, you'll regret it, because the problem isn't in your choices, it's in romanticizing your life. A person always finds an untravelled path alluring and mysterious. That's why the issue isn't making the right choice. It's choosing and deciding which regret you'll live with. In life, we must choose our regret.