el día que dejemos de compararnos con los demás y lamentarnos por lo que no tenemos, el día que valoremos quienes somos y lo mucho que tenemos, el día que entendamos que nadie es perfecto pero todos somos hermosos tal y como somos. ese día vamos a empezar a disfrutar de la vida.
Sonreile a la piba que ves triste por la calle o al pibe con auriculares que va con la mirada perdida en el bondi porque a vos no te cuesta nada pero a ellos les cambias todo