2 hours of deep work from Buenos Aires today.
And it felt effortless thanks to my new favorite drink: mate.
Mate is the ULTIMATE drink for deep work.
You can sip on it for hours for focused, calming energy.
I'm bringing this back to the states!
Kittens love to drink mate
@pumpdotfun x @matecoin_sol
Listing a token to Mexc every Monday sounds incredible. @MEXC_Listings dreaming is free
$MATE release too early!
Durante años, en el mercado de Surquillo, los comerciantes ignoraban a Don Joaquín. Siempre llegaba temprano, con su gorro de lana y un saco deshilachado. Se sentaba junto al puesto 47, vacío desde hacía una década, y pasaba el día observando, tomando mate o afilando cuchillos en silencio.
No hablaba mucho. No vendía nada. Solo estaba ahí.
—¿Y ese viejo? —preguntaban los nuevos.
—Un jubilado más que no tiene dónde ir —respondían algunos.
Pero algo en sus ojos no encajaba con la idea de abandono.
Un día, llegó una joven llorando. Se llamaba Luana, y le habían rechazado su proyecto de cocina comunitaria. Tenía planos, recetas, pasión… pero ningún lugar. Ningún respaldo.
Don Joaquín la escuchó. Y al terminar, le dijo con voz firme:
—Ese puesto es tuyo. Desde hoy.
Ella se rió. Pensó que deliraba.
Hasta que al día siguiente, apareció con las llaves. Y un sobre con papeles.
Era el dueño. Desde siempre.
Había comprado el puesto hacía más de 30 años, pero nunca lo usó. Dijo que no le interesaba vender, sino esperar a quien tuviera fuego en la mirada.
Luana montó su proyecto allí. Empezó con sopa caliente para los vecinos sin techo. Luego sumó pan, fruta, palabras.
El puesto se llenó. De comida. De vida. De gente.
Y Don Joaquín seguía allí. Afilando. Observando. Asintiendo.
Hasta que un día no volvió.
En su silla, dejaron una nota escrita a mano:
“Nunca quise tener un puesto. Quise dejarlo.
Ahora ya no soy necesario.”
El mercado entero se detuvo por un instante.
Durante la semana siguiente, todos los comerciantes colocaron un pequeño cartel junto a sus precios. Decía:
“Este puesto también es de Don Joaquín.”
Y Luana, sin pretenderlo, convirtió el 47 en un centro de formación para jóvenes cocineros sin recursos. Cuando le preguntaron cómo nació todo, respondió:
—Un anciano que parecía invisible me vio primero a mí.
New friend of mine who migrated to the US from Paraguay told me about a drink popular in his country called "yerba mate." Me being a fan of teas, I bought a bag and brewing cup on Amazon. This stuff is great.
🇦🇷🧉 El Mate es una infusión ancestral del sur del continente que despierta la mente, da energía y une a quienes la comparten.
No es solo una bebida, es una tradición de campeones. 🏆🔥
Tried the “mate” drink (kosong, or without sugar) before a gym workout in Buenos Aires last month. A healthy way to start the day! This World Diabetes Day, let’s stay active, build healthy eating habits, and work towards a #HealthierSG. – LHL https://t.co/ZRiGNiOvw4