Esto de @perezreverte sobre Zapatero, que es de antes de que fuera imputado por delitos de corrupción, es sublime.
La comparación entre malos y tontos es de antología.
Es para poner en loop y verlo 10 veces, y después darle RT.
Dice el ministro Bolaños que a la mayoría de los jueces les avergüenza la actuación del Juez Peinado sobre Begoña Gómez.
El comunicado de todos los jueces de instrucción de España:
Hoy en videos que quieren borrar tenemos a Elma Saiz, ministra de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones cuando estaba Navarra antes de aterrizar en el gobierno, otro "cambio de opinión", que no se olvide, a retwitear sin piedad.
Vuelvo a publicar el vídeo por tercera vez porque no salgo de mi asombro.
Odian al prójimo. Odian a su país. Odian su bandera. Odian su himno. Odian sus costumbres. Odian sus tradiciones. Odian su historia. Odian su identidad, odian su gente… O sea, yo jamás he visto a nadie odiar tanto a los suyos como la izquierda española. Es de traca, en serio. Prefieren legalizar a gente que no saben ni quién es ni de dónde viene antes que a un español por pensar distinto. O sea, lo que dice Irene Montero es básicamente “acabemos con los fascistas”… ¡y los fascistas son españoles!
¿Qué democracia es esta que permite que los que odian al país lo gobiernan? ¡Increíble!
Sánchez 2015
Todo aquel compañero o compañera, y lo digo claramente, que tenga que comparecer en un juicio tendrá que afrontar sus responsabilidades políticas y dimitir. Por encima está PSOE.
2025
Sánchez propone a Miguel Gallardo, imputado y pendiente de juicio, a presidente de Extremadura.
Es sencillo de explicar: la incompetencia de los sucesivos ministros de Exteriores, en especial del último, nos ha hecho perder la América hispana. El único vínculo de prestigio diplomático que aún se mantiene con ella, gracias a la RAE, es la lengua española. Exteriores, a través de su mediocre y paniaguado director del Cervantes (criatura de Albares) pretende meter mano ahí también; colonizar el ámbito natural de la RAE abriéndose paso a codazos para protagonizar la fotografía. Y a ser posible, de cara al futuro próximo, prepararse para controlar también la Academia, si se le permite hacerlo. O sea, ponerla a su servicio y contaminarla como han hecho con todas las instituciones españolas. Lo que se traduce, en el caso que nos ocupa, de una siniestra mezcla de egos revueltos y mala fe.