Homero Simpson a sus 33 años tenía:
Una casa de 2 pisos
Dos autos.
Tres hijos.
Un solo salario.
Y por algún motivo por décadas creímos que era un perdedor.
Me cae bien la cobra y creo en la aceleración tecnológica, pero vivir en una sociedad en donde 120 mil personas se ponen a ver a un gordo en shorts sentado en un sofá recontra temu mirando el partido en una laptop me genera pensamientos no tan agradables.