Al final del día, nadie sabe lo mucho que te esfuerzas por lo tuyo, la soledad que sientes a veces, las horas de sueño que pierdes o las presiones diarias que enfrentas. Por eso, siempre debes recordar hacer las cosas por vos y para vos!
Yo no nací para un romance casual, yo te daré mi corazón, mi alma, mi sangre, mi lealtad, mis últimos 50 pesos, mi suéter favorito, literalmente todo lo que quieras de mí
Tu verdadero valor se vió cuando, aún con el corazón roto, no buscaste venganza ni lastimar a nadie. Solo te quedaste ahí, tratando de entender y sanar.
A mí me enseñaron a no traicionar a quien me abrió las puertas d su casa y me invitó a sentarme con su familia. Tener diferencias es una cosa, ser traidor y malagradecido es otra.