Arruinado. Destrozado.
Pero nunca voy a dejar de amar a este club. Será un amor toxico, pero los jugadores, técnicos y dirigentes se van. El club siempre va a seguir.
Emocionante como empieza a sonar EL BAIFO en los locales bailables de la bendita República Argentina. Quizás tres meses tarde, pero no pasa nada.
El mejor álbum de todos los tiempos.