Lautaro Di Lollo, Ayrton Costa, Leandro Lozano, Leandro Paredes y Miguel Merentiel, donaron sus camisetas autografiadas para subastarlas y poder ayudar a Valentino.
Valentino es un niño de 1 año que necesita recaudar 220 mil dólares para operarse y tener un esófago. Hasta el momento se han recaudado 110 mil dólares.
Todos por Valentino 🫂❤️
Por si quieren colaborar, la cuenta en Instagram es "@juntos_por_valentino"
“No todos, pero siempre uno.”
Los que sufrimos a estos delirantes hace mas de un siglo les avisamos como funciona esto, pero parece que garpaba mas hacerse los justicieros y sacar comunicados con amnesty o HRW. Ahora banquensela.
Algún día, más tarde o más temprano, nos vamos a arrepentir de no haber visto muchos más partidos de Messi en la MLS. Todos los fines de semana hace un golazo.
@NotJoanefe Esta gente debe pensar que cuando no había redes sociales los jugadores vivían en un frasco termosellado y solo salían para entrenar y jugar el domingo. Son insoportables.
Es increible como quieren hacer una cacería de jugadores por el partido de ayer. Tenemos muchos lesionados (incluyendo al mejor jugador del continente), nos perdimos 5 o 6 goles y ellos metieron la que tuvieron. Puede pasar, mala suerte. Ya esta.
@aleprietoo_ Ah loco estas re enfermo. Me dabas bronca pero ahora me das un poco de lastima, estas muy muy mal del bocho. Claramente no te debe dar para mucho mas.
Leí y hablé con palestinos que tienen una posición incluso más moderada que la de Mamdani. Lamentablemente hoy son una minoría en el movimiento que se auto proclama como defensor de su propio pueblo.
Además de grave, es triste.
Mamdani, posiblemente el político abiertamente anti Israel más famoso del mundo, es acusado de traidor por decir que está mal matar judíos, aun cuando en el mismo posteo condenó el “genocidio en Gaza”.
Esto es el movimiento pro palestina hoy: un grupo de dementes radicalizados.
He murdered their father in front of them, raided their fridge for groceries, and then went on slaughtering innocent people.
These aren’t humans. They’re demons.
Never forget.
“Papá, te estoy llamando desde el teléfono de una judía! Acabo de matarla a ella y a su esposo. Con mis propias manos maté a 10 judíos!”
Conversación del 7/10/2023 entre un terrorista islámico de Hamás y su padre, que llora de orgullo.
Hijos de puta.
El 7 de octubre de 2023 una fuerza de 6000 terroristas del Estado Palestino de la Franja de Gaza invadió Israel y asesinó en pocas horas a 1200 judíos. La invasión fue planificada y ejecutada por la organización Hamas, gobernante de Gaza, y consistió en torturar, violar, quemar, matar a todo judío que encontraran sin discriminar víctimas. El hecho terrorista y genocida solo puede ser comparado con el exterminio del pueblo judío perpetrado por los nazis en 1938-1945. Incluyó las peores atrocidades imaginables y no imaginables también, y los atacantes fueron en miles de casos empleados de las Naciones Unidas, funcionarios de hospitales y escuelas palestinas, periodistas de Al Jazeera de Qatar, gente camuflada de aspecto común y corriente sobre la que, por esa razón, no pueda parecerle criminal a un observador occidental desprevenido. La masacre se inició con el ataque, en esa mañana del 6/10/2023, a una fiesta electrónica de 3000 personas, 360 hombres y mujeres no pudieron escapar y cayeron en el mismo sitio del hecho. Las mujeres judías fueron violadas en masa antes de ser asesinadas. Lo inédito del operativo terrorista es que lo filmaron todo, los mismos atacantes y hasta lo transmitieron en vivo: es decir, cómo torturaban y mataban a padres delante de sus hijos, a hijos delante de sus padres, cómo metían bebes en hornos microondas para quemarlos vivos, cómo violaban y mutilaban, en vivo y en registros en las propias cámaras que llevaron para dejar constancia acerca de qué es y cómo funciona el terrorismo palestino. Para asegurarse demora en la respuesta de Israel, además secuestraron 251 judíos que fueron llevados a túneles en Gaza o a casas de familia, otra vez comunes y corrientes, para encarcelar a los secuestrados. De éstos 251 secuestrados, 58 no volvieron con vida a Israel. La guerra lanzada por los enemigos del pueblo judío se extendió de inmediato al Líbano, a Siria, al West Bank, a Irak, a Irán y al Yemen. Tres años de guerra, Israel los ha derrotado otra vez como viene sucediendo en cada conflagración desde 1948. Los derrotó y, además, siguiendo las leyes de la guerra y respetando los derechos humanos del enemigo, como no lo puede hacer ni haría ningún ejército ni país del mundo. Como es habitual, la defensa y la victoria de Israel generó la tergiversación de los hechos, en los difamadores antijudíos de Europa, imputándonos los hechos que nosotros no practicamos sino que son justamente las conductas de nuestros enemigos. Estamos acostumbrados a vivir con injurias y calumnias, y hasta con simulacros de actuaciones judiciales, desde hace 20 siglos. Pueden en Amsterdam, Dublin o Reikiavik, por citar tres focos antijudíos europeos de la actualidad, armar todas las protestas y boycots que quieran. Pero no tienen forma alguna de evitar que los judíos nos defendamos y que destruyamos en los campos de batalla a quienes declaran que nos van a exterminar y borrar del mapa. De los 6000 terroristas del 7/10/2023, ya 4000 fueron liquidados, uno por uno. Hay 2000 más en lista, ni uno quedará vivo. Todo el sistema de 500 kilómetros de túneles de Gaza va a ser destruído y la Franja nunca más volverá a poder utilizarse fácilmente para matar judíos. Todo integrante de organización terrorista árabe es blanco blanco legítimo para la defensa nacional judía. Pueden intentar todas las acciones que gusten en nuestra contra, pero van a fracasar. Estamos en el mejor momento de nuestra historia de 3700 años, somos un pueblo indígena del Medio Oriente y conocemos cada detalle de la región a la perfección. Pueden sumarse delirantes occidentales de países enemigos de Israel como Inglaterra y Francia si quieren, también adicionando a imbéciles de Islandia, Irlanda y Holanda si se animan a combatirnos. Estamos preparados, siempre. Pueden golpearnos, tenemos bajas, pero los ganadores somos al final nosotros en cada guerra. Así es, así fue y así será, por nuestra determinación política de supervivencia y victoria, y por los siglos de los siglos. Foto: Fuerzas de Defensa de Israel en el Kibbutz Be'eri horas después del ataque terrorista del 7/10.
La cereza del postre nunca fue Qatar.
En una historia sobre perseverancia en la derrota, la moraleja final no iba a ser ganar, sino fallar después de haber ganado.
La obra más grande, y por ende el clímax adecuado, es haberse animado a perder una vez más.
Gracias por el mito.