Con los pelos locos de león recién peinao y flores en el cuerpo, voy sonriendo a ratos, que la vida son luces y sombras desenfocadas. Un besote a mis fologuers.
⚋ Con todo el respeto y consideración hacia los ciudadanos argentinos, y si ustedes me lo permiten, quisiera plantearles una pequeña consulta: dado que en la plataforma aparece mi nombre acompañado de la bandera de mi país, Italia, me gustaría saber si sería posible añadir también la bandera de Argentina junto a la mía como un gesto de amistad y reconocimiento. Entiendo y respetaré por completo la decisión que tomen; si por cualquier motivo prefieren que no lo haga, aceptaré y comprenderé su respuesta sin objeción. Les envío mi cariño y agradecimiento por leer esta solicitud. Atentamente: María Annabella.
Hola, estoy perdida en un bosque enorme que estoy pintando yo. Luego no puedo llevarme un trozo de pared para recordarlo, pero yo estoy aquí en cada pincelada. ✨✨✨
Entre el polvo, el silencio y la desesperación, una pequeña vida se aferraba a la esperanza.
Mientras los rescatistas buscaban sobrevivientes entre los escombros de un edificio colapsado en Venezuela, encontraron a un perrito atrapado. No ladraba, no lloraba, no tenía fuerzas para pedir ayuda. Pero cuando le acercaron agua, sus ojos brillaron de una manera imposible de olvidar, como si entendiera que alguien por fin había llegado por él.
Fue rescatado con vida y hoy se ha convertido en un símbolo de algo que nunca debemos olvidar: en medio de las tragedias más dolorosas, cada vida cuenta. Porque el sufrimiento no distingue especies, y la compasión sigue siendo una de las formas más hermosas de humanidad.
Se cumple un mes del asesinato de Agostina Vega en Córdoba.
El 23 de mayo, cerca de las 22 hs, Agostina salió de su casa confiando en una promesa falsa: una supuesta sorpresa para su mamá. No volvió a ver el amanecer.
Fue asesinada y descartada en un descampado en Ciudad Ampliación Ferreira.
En este contexto, mientras una familia entera atraviesa un duelo irreparable, lo que se está viendo en redes es un nivel de hostigamiento y morbo inaceptable: culpas dirigidas a la madre, a los abuelos, vigilancia de sus vidas cotidianas, escrutinio cruel de cada detalle, como si esto fuera una serie más para consumir.
No es una serie. Es una familia destruida. Y es una investigación real, con gente trabajando sin descanso.
El foco no puede desplazarse.
La única cara que este caso debe mantener en primer plano es la de Claudio Gabriel Barrelier.
En él debe concentrarse la responsabilidad, la mirada y la exigencia de justicia.
Todo lo demás es ruido que solo agrava el daño.