¿Te ha pasado que Dios ya te demostró mil veces que no te abandona… y sigues preocupándote como si fuera la primera vez? Los discípulos vieron multiplicar panes dos veces y seguían angustiados por no tener comida. Jesús no les reclama la falta de pan, sino la falta de memoria. La fe también se alimenta de recordar. Hoy repasa tu historia: ¿cuántas veces Él ya te sacó adelante? No olvides tus “canastos de sobras”. 🙏 Señor, sana mi memoria espiritual. Que no olvide lo que ya hiciste para confiar en lo que harás. Amén.