Escándalo tras escándalo y nadie investiga al club más ayudado de la historia. Y en ese vídeo aún faltan muchas jugadas polémicas. https://t.co/6RP2YUaNim
Más allá del gol en offside y el penal no cobrado a Nasif, hoy en @tndeportivo mostramos las famosas "chiquitas", de las que no se habla o no se viralizan. Así fue el partido de Luis Lobo Medina en Barracas-Banfield (+ los asistentes).
👏🏼 Momento de recordar esto de Garrafa sobre ‘el caño’, ese recurso tan poco utilizado en estos tiempos y las convicciones en el fútbol, en entrevista con El Gráfico (2001):
“Es una alegría para la gente a la que le gusta el buen juego. Hoy no hay muchos jugadores que se animen a tirar caños o tacos, pero quizá no lo hacen por miedo a que les digan algo.
Todos los jugadores creen que cuando les tirás un caño los estás cargando, y no es así. Que me tiren un caño a mí. Y si vamos perdiendo se los tiro igual. Es raro, se critica que uno tire un caño, pero no al que te pega una patada en la nuca.
El futbolista habla de la importancia de la concentración, de lo que tiene que hacer en el partido, y yo no. Yo no pienso, vengo a jugar, a divertirme. Hago la entrada en calor y estoy bailando, estoy jodiendo.
Yo siento que el fútbol es así, que tenés que demostrar lo que sabés y si sabés jugar tenés que estar tranquilo. Ahora hay jugadores que están nerviosos, les duele la cabeza, pero porque están constantemente pensando en el partido.
No hay que pensar mucho en el partido, hay que jugarlo. Cuando estás adentro de la cancha son once contra once”.
🔙🇦🇷 Hoy, que se cumplen 19 AÑOS del día que Garrafa Sánchez nos dejó para tirar caños allá arriba, vale la pena contar esta historia:
Corría febrero de 1998. Como la Selección Argentina estaba en preparativos para el Mundial de Francia, la AFA organizó un partido contra El Porvenir -en ese entonces militando la 3ª División- en el predio de Ezeiza. Y enfrente estaba un muchacho llamado José Luis Sánchez.
Ese jovencito, hizo un gol y sirvió dos asistencias para amargar 3-1 a los dirigidos por Daniel Passarella. No había forma de frenarlo y los comentarios sobre su actuación no tardaron en llegar, segundos después del final de la práctica. “¿Quién carajo es este pelado?”, preguntó Diego Simeone. “¿Y este viejo?”, reclamó Marcelo Gallardo.
Ese viejo tenía apenas 23 años y le decían Garrafa. Su look aparentaba un par de añitos más. Eso sí, la picardía la tuvo desde siempre: cuentan que se llevó varios shorts y camisetas de la selección y, las fuentes de frutas que sobraron, se las guardó en su bolso.
🗣️ “Nunca en mi vida, ni antes ni después, vi tal exhibición de fútbol, a excepción de Maradona”, dijo el psicólogo Darío Mendelsohn, integrante del cuerpo técnico de El Porvenir. No había mejor descripción.
Al día siguiente, los diarios más importantes del país informaron que Argentina había ganado 4-2. Claro, Passarella inventó y le filtró otro resultado a la prensa, para evitar críticas.
Sí, todo esto lo provocó un mismo tipo: Garrafa, el George Best de Laferrere. Potrero absoluto en la sangre. ❤️
Ahora que terminaron los #JuegosOlímpicos me gustaría compartir algo con ustedes: En la ciudad de Graz, Austria 🇦🇹 hoy dió comienzo el Mundial de #Dodgeball donde mañana hace su debut la #SelecciónArgentina en todas sus categorías. Cada jugador costeó todos sus gastos para estar allí y representar a nuestro país 🇦🇷 Un esfuerzo todo a pulmón.