La Iglesia Ortodoxa Rumana está siendo acusada (en rumores) de haber contaminado fieles con E. coli después de que éstos se bañaron o bebieron agua “bendecida” que contenía el supuesto “resto de una pierna momificada” de un santo no identificado.
Estas son cosas que solo cuando son denunciadas masivamente, el desgobierno finge ponerles atención. El ministro con nombre de mascota, debería dedicarle el tiempo por el cual cobra, a esto y no a esa cárcel en la Mosquitia, y mucho menos en andar en la campaña de la Ramona.
Y entonces PETA (si la org pro animales) envió a una persona a trabajar de incógnito a Butterball (compañía que distribuye pavos de acción de gracias), y se dieron cuenta que en la fábrica había hombres que abusan sexualmente de los pavos, antes de ser sacrificados (asesinados?)