Al final, convertido en río, estoy convencido que lo que me queda es adaptarme y buscar nuevas formas de hacer las cosas, de ser feliz. Esta es una de ellas. Ojalá no me esperen por este lugar, es probable que ya no regrese. Cuídense, que yo me cuidaré, hermosuras.
Un beso.
Después de publicar mi último borrador guardado en esta red social me dispongo a tomar mis cosas y seguir mi camino. Elegí ser un solar, y este lugar que ocupé por muchos años lleno de nostalgias, guerras y bravatas sin sentido definitivamente no es para mí. Ya no.
Cuando acepté mi camino de solar, sin darme cuenta, me despedí de la escritura para sublimar la nostalgia y mi pulsión de muerte. Lejos de ahí aprendí a aferrarme al principio de realidad y dejar de oponerme a las cosas que salen de mi control y en contra de mi aparente deseo.
“Las campanas resuenan con la advertencia de que todas las cosas son impermanentes. Las flores de los árboles nos enseñan a través de sus matices que lo que florece debe desvanecerse.”
“La clínica es un campo que se ha hecho filosóficamente «visible» por la introducción en el dominio patológico de estructuras gramaticales y probabilitarias.”
– El nacimiento de la clínica, Michel Foucault.
“La pobreza es un hecho económico al cual la asistencia debe auxiliar, mientras existe: la enfermedad es un accidente individual al cual la familia debe responder asegurando a la víctima los cuidados necesarios.”
– El nacimiento de la clínica, Michel Foucault.
Lo de Simone Biles es de otro planeta, sin duda una de las mejores atletas de la historia. En la misma lista que Mireya Luis, Comaneci, Taurasi, Isinbayeba, Williams, Federer, Jordan, Armstrong, Phelps, etc., es una gran época para ver la cumbre del deporte mundial.
Si ustedes supieran cuánta gente he lastimado para luego volver arrepentido a disculparme y arreglar las cosas. Y cuántas de ellas ya no han querido volver a verme, y lo entiendo.
Les llevo siempre conmigo para intentar ser mejor y no lastimar más.
“El hospital es una solución anacrónica que no responde a las necesidades reales de la pobreza, y que estigmatiza en su miseria al hombre enfermo.”
– El nacimiento de la clínica, Michel Foucault.
La supuesta libertad de los hedonistas: un barril sin fondo de placer fugaz que distrae de lo irreconciliable de la vida que es mejor no ahondar. Es una pena, una prisión del propio cuerpo hacia sí mismo.
“Y mucho tiempo después que la relación amorosa se ha apaciguado conservo el hábito de alucinar al ser que he amado: a veces me angustio todavía por un llamado telefónico que tarda y, creo reconocer la voz que amaba: soy un mutilado al que continúa doliéndole la pierna amputada.”