normalicemos saber que hay decisiones correctas que nos van a romper el corazón, que hacer las cosas bien requiere muchísima más valentía que hacerlas mal, que empezar de cero da pánico, que da miedo arriesgarnos pero siempre, ser valiente y buena persona tiene su recompensa.
Un día simplemente le sueltas, te despides en silencio, te cansas de esperar y entiendes que los mensajes que nunca llegaron son los que más dijeron, y esta bien, que bueno que te perdieron, por que al final nunca se dieron cuenta que tenían enfrente un amor de esos que no pasan.