Los tiempos de Dios no solo son perfectos; son justos, sabios y llegan siempre cuando el corazón está listo para agradecer lo que un día pediste con tanta fe.
Los tiempos de Dios no sólo son perfectos: son justos, sabios y siempre llegan cuando el corazón está listo para agradecer lo que un día pidió llorando
En la Biblia, cuando Job lo tenía todo, oraba. Cuando no tenía nada, seguía orando. ¡ORAAAAAAAAA! Porque la oración no se trata de tus circunstancias, se trata de quién es Dios.
No olviden el tremendo privilegio que es estar sanos, tener trabajo y comida. No lo minimicen, ni lo pierdan de vista nunca. Y sobre todo, agradezcan por ello
Mi infancia entera. El Rasta Rodriguez, Wilson Severino, Matías Alcaraz. Me puse triste cuando perdieron el ascenso con Sacachispas, no me acuerdo en qué año. Qué programón.