Hay un evento catastrófico para el fierrero, y es pensar que está por aparecer en la esquina un Camaro V8 y aparece un Renault 12 completamente arruinado, con 8 paneles de distinto color y el escape más picado que la final de masa y viloni.
Ahí en ese momento, el fierrero se siente completamente defraudado y recibe un golpe al ego terrible, "como me voy a confundir 8 cilindros con 4 fallando y un escape roto, soy pésimo". Pero por dentro piensa "Che, igual sonaba bien..."