Ayer se caen los servidores de la Guardia Civil, hoy desaparecen las empresas del señor Bono, hace semanas se borraron las webs de las hijas de ZP… el universo parece estar disolviéndose a marchas forzadas.
Valorar la vida, la salud y los pequeños momentos, no son palabras vacías sino llenas, mucho, viendo este video deberíamos replantearnos lo cantidad de malos momentos que pasamos por gilipolleces, todo mi amor para Fina y familia…❤️
When a guitar has a conversation with us all ! Absolutely hauntingly beautiful solo by Mark Knopfler in Tunnel of Love live at Wembley Arena . Put those headphones 🎧 on and close your eyes and let it take you ! 🎸
Si yo, caso hipotético, quisiera amañar unas elecciones, nunca confiaría en comprar el voto de nadie. Eso es demasiado complicado y de impacto mínimo. Lo que haría es "hacer votar" a los que no han votado, y que nunca se enterarán de que lo han hecho.
Ese es el fraude real.
Si te molestan los perros, el jamón, la música, el pelo suelto de las mujeres, los escotes, los gays, el vino y la libertad, ¿para qué te complicas la vida viniendo a vivir a Occidente?
@CocineroLetal No. El metálico es metálico y no por serlo es de origen o destino ilegal y hacer que desaparezca no es sino un paso más a que todas tus actividades estén completamente controladas y por lo tanto susceptibles de ser prohibidas o bloqueadas con un solo click.
Dejo unas preguntitas.
Si nadie en el PSOE conocía a Leire...
¿Por qué Cerdán pide a ZP un argumentario para la rueda de prensa de LD el 4.5.25?
¿Por qué ZP acepta escribirlo?
¿Por qué sigue en directo la comparecencia?
¿Por qué al final le dice a su secretaria "me ha gustado"?
‼️ Cerca de 200.000 extranjeros nacionalizados por Chávez para ganar su referéndum de 2004 eran colombianos.
✍🏻 Información de Segundo Sanz (@SegundoSanz).
https://t.co/1qnrLY25s7
Grabé este vídeo en enero. Esta semana volví a pasar por el lugar, cinco meses más tarde, y estaba exactamente igual.
A mí no me radicalizan los antisistema, ni los populistas, ni la antipolítica, ni la propaganda rusa, ni Musk ni Orbán.
A mí me radicaliza el sistema. 👇
El maldito hijo de puta ASESINO Hugo Chávez Frías hizo construir las viviendas que regaló a los Venezolanos CON COLUMNAS DE POLIESTIRENO EXPANDIDO (LO QUE EN COLOMBIA CONOCEMOS COMO ICOPOR) RECUBIERTO CON UN POCO DE CEMENTO!!!!
La eternidad en el infierno es poco castigo!!!
Salimos muy satisfechos: hemos perdido las elecciones en 4 CCAA, han condenado a Ábalos y Koldo, han juzgado al hermanísimo, Begoña va a ser juzgada, Cerdán lo tiene negro, ya no podemos decir que nadie conocía a Leire y Zapatero sigue sin dar explicaciones.
La bolsa o la vida
Cuántas veces, durante mi niñez, jugué con mi hermano y con mis amigos a aquello de “la bolsa o la vida”. La frase nos la habían metido en la cabeza Robin Hood, Curro Jiménez y una larga nómina de célebres bandoleros que, al parecer, tenían mucho tiempo libre y una preocupante afición a salir al monte con sombrero, trabuco y malas intenciones.
Con los años acabé siendo policía, aunque también apuntaba maneras para el lado oscuro. ¿Qué queréis que os diga? Prefería pedir la bolsa antes de que me la pidieran a mí y, además, poseía una habilidad bastante notable —y, por supuesto, no heredada— para abrir candados y otros tipos de cerraduras. Habilidad que, sin embargo, cayó en desuso cuando mi padre me invitó a hacerlo amablemente el mismo día que abrí la maleta de mi hermano tras regresar de su viaje de estudios.
Han pasado demasiados años desde entonces. La expresión sigue viva, aunque ha ido evolucionando y adaptándose a los nuevos tiempos. Ya no se oye aquello tan romántico de “la bolsa o la vida”. Ahora son más probables un “dame lo que llevas o te rajo”, “la pasta y el peluco o te pincho con la jeringuilla” o “la cartera y las llaves, que estoy puto loco”.
La delincuencia también se moderniza. Algunas variantes ya ni siquiera necesitan navajas, pasamontañas ni solares abandonados o callejones oscuros. Basta con un correo electrónico redactado por alguien que parece haber aprendido castellano viendo subtítulos de películas rusas, un SMS que aparenta venir del banco o un pantallazo que asegura que tu ordenador tiene un virus y que, por pura casualidad, puede arreglarse por una módica cantidad.
Pero hay una modalidad todavía más refinada. Más elegante. Más institucional. Más dolorosa, precisamente porque se ensaña con quienes menos margen tienen para defenderse.
Consiste en imponer copagos y deducciones a las personas con ELA y otras enfermedades de alta complejidad como peaje para poder acceder a las ayudas que necesitan para seguir viviendo. La fórmula actual de “la bolsa o la vida” ya no viene escrita en una nota arrugada ni acompañada de un revólver clavado en las costillas.
La amenaza se formula ahora con papel timbrado, lenguaje administrativo y una sonrisa más falsa que un duro sevillano. Viene en forma de resolución, de cálculo de capacidad económica, de descuento, de porcentaje, de deducción, de interpretación normativa y de esa frase aparentemente inocente que debería llevar sirena y luces de emergencia: “La ley nos obliga”.
Curiosamente, esa misma ley parece obligar mucho en unos territorios y bastante menos en otros. Después de pensar mucho al respecto, he llegado a la conclusión de que debe de ser una ley con doble personalidad: en algunas comunidades se levanta generosa, flexible y comprensiva; en otras se despierta con un mal día, se toma dos cafés y exige cobrar hasta el último céntimo antes de conceder una hora de asistencia.
O es esa explicación tan terrenal o esta otra tan creativa como increíble: hay administraciones que encuentran caminos, interpretaciones razonables y fórmulas para no convertir una ayuda en una condena económica, mientras que otras, en cambio, se cierran en banda como si una aplicación más humana de la norma fuera a activar una alarma en el Código Penal.
No sé si temen acabar en prisión por incumplir un artículo que es inespecífico, que habla de analogías y que, por lo tanto, deja bastante margen de interpretación. Quizá imaginan que, si no rebañan hasta el último doblón posible a una persona con ELA, aparecerá un fiscal por la puerta preguntando por qué han cometido la tropelía de anteponer la necesidad a la recaudación.
Más aún cuando hablamos de una situación nueva, extraordinaria y evidente: cuidados de 24 horas que, aunque se tramiten como sociales, tienen una naturaleza profundamente sanitaria. Cuidados sin los cuales no hay autonomía, ni seguridad, ni un mínimo descanso familiar, ni vida digna. Cuidados que no son un capricho, ni una comodidad, ni una mejora estética del salón de casa. Son respiración, alimentación, movilidad, higiene, prevención, vigilancia y, sobre todo, supervivencia.
Pero, en fin, allá cada uno con su conciencia. Pilatos se lavó las manos. Otros tienen en sus mesitas de noche un amarillento y ajado ejemplar de la Ley de la Dependencia. Así, si alguna noche despiertan sobresaltados por una punzada de remordimiento, solo tienen que coger el texto legal, abrirlo por el punto de página, estratégicamente colocado en los artículos 31 y 33, y someterse al efecto purificador de sus infames palabras para, inmediatamente, darse la vuelta para tratar de conciliar otra vez el sueño al tiempo que cuentan mentalmente ovejas administrativas: "un copago, dos deducciones, tres copagos, cuatro deducciones…", que quieras o no, siempre relaja más que contar muertos.
Sea como fuere, estos nuevos bandoleros de traje, corbata y sillones de cuero han devuelto al primer plano aquella frase que tan buenos recuerdos me trae de la infancia: “la bolsa o la vida”.
La diferencia estriba, no obstante, en que antes era un juego y ahora, en cambio, es una amenaza demasiado literal, porque sin bolsa, habrá enfermos a los que les costará la vida.
Antes de acabar, permitidme un consejo de amigo: no cometáis la misma torpeza que yo. He sido incapaz de resistirme a la tentación de imaginar a algunos de esos líderes gubernamentales —de Cataluña y de otros territorios cómodamente instalados en la noble práctica del bandolerismo 2.0— vestidos como aquellos personajes que citaba al principio. Lo de las patillas, las botas altas y las chaquetillas estilo torera me ha arrancado alguna sonrisa, pero se ha borrado de inmediato de mi rostro tan pronto como se ha representado ante mis ojos la nada estimulante visión de todos ellos embutidos a presión en unos leotardos verdes emulando a Robin de los Bosques.
Por suerte, cuando mis ojos ya estaban a punto de sangrar ante tan desafortunada visión, mi mente ha venido al rescate para sacarme de mi engaño y me ha dicho:
“No te atormentes, éstos son más de traje y coche oficial que de torerita o leotardos. Además, aquéllos robaban a los ricos para dárselo a los necesitados, mientras que los de la nueva versión aligeran la bolsa de éstos para/por…”
Que cada cual elija su propio final para esta última frase. Hace tiempo que yo ya tengo el mío.
Por qué hemos permitido que todo llegue a este punto? Europa es ya un infierno regulatorio. Hordas extractivas de parásitos saqueadores produciendo infinitas normas absurdas.
¡Otro vestigio «smart» atisbado!
Y, para sorpresa de nadie, tampoco funciona. (O yo no he sido capaz de encenderlo).
Estos tótems son parte de un proyecto de 6,7 millones de euros entre @redpuntoes y el Ayuntamiento de Santander.
¿Cómo lo «vendió» el Ministerio de Propaganda Institucional?
«[Un proyecto para] mejorar la calidad de vida del ciudadano de Santander, pero también la atención y experiencia del visitante, con la creación de un nuevo concepto de gestión del ciudadano “360 grados”».
Como país, debemos obliterar las políticas fallidas de digitalización que nos han traído hasta aquí. Son un ingente dispendio de recursos públicos que solo provocan frustración y desafección en la ciudadanía.
Pero, ¿quiénes diseñan e implementan ahora estas políticas públicas? Militantes emergidos de la cantera de los partidos políticos, asesores con puesto discrecional y funcionarios amalgamados con la vieja inercia administrativa.
Pero las políticas públicas tienen que definirlas los más preparados; los más solventes en cada ámbito de especialidad.
No podemos permitirnos seguir teniendo líderes públicos con más ideología y contactos que conocimientos y experiencia.
Las consecuencias, lamentablemente, las padecemos ya a diario: trámites digitales exasperantes, dispendios «smart» y pomposos fracasos “360 grados” que nadie pidió y que nadie echará de menos.
En EAP no venimos a hacer lo mismo que siempre.
Venimos a cambiar las reglas del juego.
Si el agricultor tiene producto español y necesita venderlo, buscamos la forma de darle salida.
Si tú quieres comprar producto de aquí a buen precio, te lo ponemos fácil.
Online o directamente en nuestro almacén de Bétera.
Cebolla española.
Sandía española.
Precio justo para el agricultor.
Y buen precio para ti.
👉Haz clic aquí abajo y apoya el campo español.
https://t.co/O6XXUDTHux
#agricultura
#supermercados
#productoespañol
#eap
#europagricultproduct
« En accord avec ma sœur et le papa de Louis, nous avons décidé qu’on n’allait pas se laisser faire. »
⚡️ À visage découvert, la tante de Louis réagit aux articles évoquant une "rixe" après la mort du jeune homme.