mi momento más hipócrita es cuando digo que la clave está en la comunicación, porque cuando me emputo no escucho, no veo, no entiendo y se me cruzan todos los cables.
Ser mujer es saber que, si algo te pasa van a investigar más tu vida que a quien te hizo daño.
Van a buscar desesperadamente un motivo para culparte de tu propia tragedia.
Porque en esta sociedad, desgraciadamente, una mujer tiene que defenderse incluso después de muerta.
Muchas veces me hablaron de la envidia, y yo decía: ¿Pero de qué me pueden tener envidia? Y luego entendí que la gente envidia hasta el como te tratas, tu vida, tú paz, tú gentileza con los demás, tú físico y tú esencia.