Quiero agradecer públicamente al atún, por acompañarme cuando soy fit, cuando soy pobre, cuando tengo pereza o se me olvidó descongelar algo o en todas las anteriores juntas.
Intento con todas mis fuerzas ser la madre comprensiva, pero no siempre lo soy, porque aveces soy la madre impaciente, la q’ lucha, la ansiosa, la madre agotada y la madre abrumada,
Pero también soy la madre comprometida, la madre amorosa y la madre q’ todos los días lo intenta.
Mi mamá me decía que cuando alguien suelta con tanta seguridad, es porque ya se sostenía de otro lado. Y que fuerte darse cuenta de eso.
No aplica solo para relaciones.