Parece broma, pero uno sale del trabajo y se va rápido a casa, con prisa, para no llegar más tarde.
No por desesperación, sino por necesidad. Porque ahí está la calma que el día te quita, el silencio que acomoda el alma y el refugio donde el cansancio por fin puede descansar. Afuera uno cumple, resiste y aguanta; en casa uno suelta, respira y vuelve a ser. Y quizá por eso el corazón apura el paso, porque sabe que llegar es, en realidad, volver a vivir
Vivimos en un mundo en donde este señor y su equipo de investigación encontraron la cura para el cáncer más agresivo que hay: el de páncreas. Pero la gente no está hablando de eso o de su posible Premio Nobel en medicina; sino que están hablando más sobre su aspecto físico y de por qué no ha encontrado una “cura” para su condición
Merecemos el meteorito YA☄️
En bariloche hacés el trekking más choto y terminás en un lugar con esta vista. La patagonia argentina es objetivamente uno de los lugares más lindos de la tierra
Con el tiempo uno aprende a ahorrarse palabras y no reaccionar cada vez que escucha o ve algo que no nos gusta, aprendes a alejarte, evitar lugares, situaciones y personas que no valen la pena como para perder tu tiempo y energía, nada más maduro y sanador que eso.