Cerrar el año con propósito significa detenernos, respirar, mirar hacia atrás con sinceridad y reconocer dónde vimos a Dios, incluso si fue en forma de fortaleza en medio del dolor.
Señor, estoy cansado. No lo niego ni lo oculto. He cargado más de lo que podía, he intentado ser fuerte cuando solo debía rendirme a Ti. Hoy dejo caer mis brazos para que seas Tú quien me levante. No quiero sostenerlo todo, quiero que Tú me sostengas. Reposo en Tu abrazo. Apago mis pensamientos para oír el latido de Tu fidelidad. Quita de mí el falso deber de tenerlo todo resuelto. Tú no me llamaste a ser omnipotente, me llamaste a confiar. Recuerda a mi alma que aún cuando duerma, Tú estás obrando. Hazme humilde para descansar, valiente para pausar y sabio para soltar. Tú no desprecias a quien viene quebrado, Tú sanas con ternura. Aquí estoy, rindiéndome otra vez. Amén. Inquebrantable soy en tu nombre.
@SrtaBovary@karolg Así como ya sabes que es Falso, deberías eliminar el tuyo y dejar de estar alimentando odio por alguien que jamás se expresaría de esa manera