sentรญ tanta felicidad cuando Mikel, en la videollamada, le preguntรณ a Angerson: โยฟDรณnde estรก tรญa?โ, y รฉl me seรฑalรณ con el dedito รญndice๐ฅฐ๐ฉ๐
hoy me duermo con la tranquilidad y la certeza de que Dios nunca me ha abandonado, incluso cuando yo me alejรฉ. su amor siempre permaneciรณ ahรญ, esperรกndome con los brazos abiertos.
eres tan bueno, Diosito. ๐ฅน๐ค๐ค๐ป