Por fin he visto Volver a empezar (1982) y no puede emocionarme más que el primer Óscar del cine español fuese para semejante homenaje a mi tierrina, Gijón.
El mar infinito de San Lorenzo, la sidra, los merenderos, la Santina, nuestro Sporting.
Una película preciosa.
Lo jodido de los 30 es que internamente aún te ves como los de 20, pero los de 20 no te ven del mismo modo a ti.
Lo bonito de los 30 es que aún tienes energía de 20 pero a la vez tienes un bagaje detrás en la vida que te puede ayudar a navegar ciertas olas.
Lo mejor es no darle demasiadas vueltas a la edad. Yo he tenido algún año durillo en esta transición. Clave dejarte llevar y no intentar controlar demasiado. El intento de control es lo que te entierra. Déjate llevar y Dios/la vida tiene un buen plan para ti.
Lo peor es la presión por las metas que te pone la sociedad. A los 30 -> X, a los 35 -> Y. Estas se incrementan ya que los 30 tienen esa cosa rara que te puedes llevar bien con gente de 20 y gente de 50. Sobretodo cuando tienes hijos. Ya no te comparas con tu compañero guaperas de la uni. Ahora lo haces con el cafre de 25 viviendo la vida y con el de 40 que ya ha hecho pasta, casado y con hijos y en forma.
Clave ahí lo que decía el otro día. La comparación es ansiedad. No tiene sentido. Cada uno tiene su camino, su propósito, su momento específico.
Todo resuelve entorno a dejarse llevar y no compararse. Entenderse uno mismo. Seguir tu propia curiosidad y vivir cada día.
Lo que tenga que llegar llegará.