Andalucismo o regionalismo almeriense a parte, es curioso ver como, cuando se habla desde fuera del resultado electoral en Almería, se señala una provincia externa a Andalucía, menos importante, independiente…
Una muestra más de que para muchos andaluces de Sevilla, Málaga, Córdoba y demás, Almería es una tierra menos andaluza y los almerienses menos andaluces.
Pero, la realidad, es que el mar de plástico, Tabernas y Cabo de Gata son conceptos tan andaluces como el flamenco, la Giralda, las playas de Cádiz o Doñana. Os guste o no a los mega híper andalucistas o regionalistas almerienses.
Almería jamás va a dejar de ser Andalucía, al menos con nosotros en vida. Lo que sí se puede lograr es que se le valide, que nuestro voto no valga menos socialmente, y que incluso podamos volver a nuestra tierra cuando nos plazca con un transporte público decente, entre muchas otras marginaciones. No es mucho pedir.