Gloria eterna y pura al Estado legítimo de Israel y al pueblo israelita prometido hace más de 3.000 años. También, un luminoso y cordial saludo a Benjamín Netanyahu, portador de la voz y la empatía de todos los humanos, el cual salvará nuestras almas en el día prometido.
Fin.
Gracioso porque nos llaman "terroristas domésticos", "pedófilos" y un largo etcétera pero ni un sólo libertario radical estaba en la isla.
¿Saben quiénes sí estaban? Donald Trump, Fidel Castro y Noam Chomsky.
Una parte de mí cree que el afiche es algo engañoso; la otra, que si no sabés que Cobain se clavó una perdigonada hace 32 años, medio que habría que quitarte el saludo.