¿Muy indignados con el abusador de niños en un Airbnb en Bogotá, verdad?
En el congreso hay unas personas sentadas ganando más de 40 millones mensuales, que le hicieron eso y cosas peores a 18.677 niños.
Hoy, esas personas comparten tarima con Iván Cepeda en su campaña.
Iván Cepeda, el candidato del Pacto Histórico, el elegido por Gustavo Petro tiene una historia enigmática. Aquí presentamos detalles reveladores de su vida 🧵 ⬇️
Parece un mensaje más en medio del delirio y la pérdida de la razón, pero no lo es. El presidente Petro está, de manera sutil y cobarde, reclamándoles a los enfermos crónicos de Bogotá por usar medicamentos: a los hipertensos, a los diabéticos, a los enfermos de cáncer y a quienes padecen enfermedades raras, etc.
Son los mismos a los que sus políticas de salud (de muerte, la verdad) han afectado grandemente. Ahora los llama "drogadependientes".
Este mensaje es una burla, una canallada, una muestra de desprecio por millones de ciudadanos vulnerables y sus familias.
@petrogustavo
Me dice un joven:
"Si no gana Cepeda podemos perder los derechos que hemos adquirido".
Le pregunté cuáles eran y no supo qué responderme. Le pregunté cómo alguien podría quitarle un derecho y lo mismo.
La campaña de Cepeda es puro terrorismo psicológico.
Petro prometió sobre mármol que no haría una asamblea nacional constituyente para llegar al poder, una vez llegó, impulsó una asamblea, recogió plata para financiarla e impulsó a Iván Cepeda con esa idea.
Ahora que perdieron la primera vuelta, quieren volver a engañar al país diciendo que ya abandonaron esa idea y que Iván Cepeda se compromete a no hacerlo.
Al perro no lo capan dos veces. Los colombianos no son tontos como ellos creen. Mentirosos.
El espíritu del millón de votos, lo que entendemos que querían la inmensa mayoría de los que votaron a la formula Sergio Fajardo y Edna Bonilla, debe ser escuchado y atendido. A toda Colombia le ofrecemos el Decálogo del millón. 🇨🇴
Léelo aquí: https://t.co/PwKVmeJovj
📰📲 La Registraduría Nacional del Estado Civil informa que, tras la jornada de anoche, el escrutinio de las votaciones presidenciales que realizan jueces de la República en todo el territorio nacional tiene un avance del 99,98 %.
Comunicado oficial ⤵️
“Una precisión institucional: en Colombia el Presidente no “acepta” ni “rechaza” resultados electorales. Los acata, dice la presidenta de la Cámara Colombo Americana, AmCham Colombia, María Claudia Lacouture.
Si gana Paloma, será un Duque 2.0. Y Cepeda llega en el 2030.
Pero si gana Abelardo, Cepeda no llegará. La oposición será manejada con autoridad, fuerza y dentro de la ley. Será el fin de la izquierda radical contra la democracia.
Buenas noches.
A usted pueden no gustarle las formas de Abelardo. Su manera de hablar, su deseo evidente de impresionar, su arrogancia desbordada, sus excesos. Es legítimo. A mi tampoco me gustan.
A usted puede no gustarle el Centro Democrático. Le huele a uribismo viejo, a una tradición política con la que usted nunca se identificó.
A usted puede no gustarle Oviedo. Le parece tibio, demasiado técnico, no le gustan sus formas.
Pero las formas no son lo que va a gobernar el país durante cuatro años. Lo que va a gobernar el país son los principios institucionales del que se siente en la Casa de Nariño. Y ahí la diferencia no es estética. Es estructural.
Empecemos por Abelardo.
Ha dicho con todas las letras que respeta la Constitución. Su programa está construido sobre el apego irrestricto a la ley. Y se ha comprometido públicamente con un solo período.
Se formó en la Universidad Sergio Arboleda. Y no en cualquier Sergio Arboleda: en la de Rodrigo Noguera Laborde y Álvaro Gómez Hurtado, la tradición conservadora institucionalista colombiana, la misma que defendió el Estado de derecho frente al narcoterrorismo, frente al M-19 y frente a la constituyente del 91 cuando casi todos se rendían al entusiasmo. Esa escuela respeta el partido completo, no solo cuando va ganando.
Sigamos con Paloma.
Tres períodos consecutivos en el Senado. Sin un solo escándalo de corrupción en doce años.
Abogada y filósofa de Los Andes, con especialización en economía y maestría en Nueva York. Pero el dato que más importa para esta conversación es otro: enseñó "Constitución y Democracia" en Los Andes. Es decir, la candidata pasó años enseñándole a estudiantes universitarios cómo funciona la Constitución y por qué hay que defenderla.
Cree profundamente que los desacuerdos políticos se resuelven adentro de las instituciones, no eliminándolas.
Y terminemos con Oviedo.
Doctor en economía de la Universidad de Toulouse, profesor del Rosario, exdirector del DANE. En el DANE entregó cifras durante la pandemia con un rigor técnico que le valió el respeto incluso del petrismo. El propio Gustavo Petro, antes de llegar a la Presidencia, dijo públicamente que le gustaría mantenerlo en su administración. Léalo otra vez: Petro quería mantener a Oviedo.
¿Por qué? Porque en un país donde casi todo está politizado, Oviedo demostró durante cuatro años que se pueden producir datos sin agenda. Que se puede medir pobreza sin maquillarla. Que se puede informar sobre desempleo sin esconder los números malos del propio gobierno.
Llegó a la política por la vía más difícil. Recogió firmas. No fue ungido por ningún cacique. Fue concejal de Bogotá por estatuto de oposición, después de haber sacado 616.000 votos a la Alcadía como independiente.
Oviedo no es uribista. Es un independiente que escogió esta alianza porque considera que el riesgo institucional del momento exige unidad. Y Paloma escogió a un vicepresidente con quien discrepa e, porque entendió que la coalición que el país necesita no se construye solo entre los que piensan igual.
Eso es democracia. Eso es respeto a la pluralidad.
Ahora compare.
Iván Cepeda dice que quiere modificar la Constitución. Su programa de gobierno repite la palabra "irreversibles" como mantra para describir las reformas que pretende.
Cepeda ha propuesto eliminar el Consejo Nacional Electoral, el día después de que el CNE le adoptara una decisión adversa que no le favorecía electoralmente. La frase fue suya: "ese nefasto consejo deberá ser eliminado en una reforma política".
Léala con cuidado. Cuando una institución toma una decisión que no le gusta, su primer instinto no es controvertir la decisión por las vías jurídicas. Su primer instinto es eliminar la institución.
Y nunca, en treinta y dos años de carrera política, Iván Cepeda ha dicho cuánto piensa quedarse en el poder. Nunca ha descartado una reelección. Promueve una constituyente, seguramente con el deseo de que extienda mandatos, redibuje contrapesos y modifique reglas electorales. Su programa abre todas esas puertas y no cierra ninguna.
La pregunta que toca hacerse.
No es "¿con cuál me siento más cómodo estéticamente?". La pregunta es "¿cuál de estos respeta las reglas del partido que estamos jugando?".
Abelardo, con sus excesos: respeto la Constitución, voy cuatro años, me voy.
Paloma, legalidad, instituciones, diálogo con el adversario.
Oviedo, técnica, datos, servicio público sin agenda.
Cepeda, con su calma intelectual: reformas irreversibles, constituyente, sin compromiso de un solo mandato.
La decencia política no se mide por los modales. Se mide por la disposición a perder. Quien respeta la regla acepta que algún día puede perder bajo esa regla.
Quien quiere cambiar la regla, no.
Abelardo, Paloma y Oviedo aceptan el riesgo de perder.
Cepeda diseña un país en el que ese riesgo no exista.
Esa es la elección.
Iban a resolver la crisis de la salud. Todo empeoró. "El problema venía de atrás", dicen.
Iban a resolver el problema de seguridad. Todo empeoró. "El problema venía de atrás", dicen.
Iban a resolver el problema fiscal. Todo empeoró. "El problema venía de atrás", dicen
Y así...
Que un petrista promedio defienda a Cepeda y esté ciego por votar por él, ok aceptable. Tal vez desconoce lo que pasa.
PERO...
Que un médico especialista diga que la mejor opción para Colombia es Cepeda, la verdad no sé que pensar. 🤦🏻♂️
La ACSC rechaza de manera contundente las designaciones de Daniel Quintero Calle como Super de Salud y de Jorge Iván Ospina como Interventor de Nueva EPS.
El sist. de salud requiere idoneidad, transparencia y solvencia ética. Solicitamos la revocatoria de estos nombramientos.
Los petristas dicen que Aida Quilcué no ha podido estudiar por falta de oportunidades. Desde 2022 es senadora, ha recibido más de $2.400 millones, ¿y aún así no ha tenido cómo estudiar?
Antes de votar hoy por el Pacto Histórico, recuerde lo siguiente.
1. La muerte del niño Kevin por falta de medicamentos.
2. El asesinato de Miguel Uribe, atribuido a sectores aliados de Petro.
3. La muerte del coronel Ávila, relacionada con el caso de Laura Sarabia.
4. El escándalo de la UNGRD y los carrotanques de La Guajira.
5. La investigación del CNE por presunta violación de los topes de campaña.
6. El caso de Nicolás Petro y los presuntos financiamientos con dineros dudosos.
7. El escándalo de Laura Sarabia y Marelbys Meza.
8. Los títulos falsos de la Universidad San José.
9. El contrato del maquillador de Verónica Alcocer por 10 mil millones.
10. El caso de explotación laboral en el fruver de David Racero.
11. La película del presidente por 8 mil millones, mientras se dice que no hay recursos para inversión social.
12. El deterioro del sistema de salud.
13. Déficit fiscal y deuda pública en niveles históricos.
14. Pérdidas en Ecopetrol e incertidumbre en el sector energético.
15. Caída en la inversión.
16. El fracaso de la “Paz Total” y la producción histórica de coca.
Y por último, pero no menos importante:
En memoria de los 18.677 niños reclutados y abusados por las FARC.