Mueren casi cien de tortugas marinas recién nacidas en negocio familiar de la alcaldesa morenista de Isla Mujeres
Casi cien tortugas recién nacidas murieron por no poder llegar al mar y estar expuestas al calor, en uno de los programas de “rescate de huevos” que la alcaldesa morenista Atenea Gómez Ricalde.
Que utiliza para seguir entreteniendo turistas para que paguen y liberen tortugas en Playa Media Luna en Isla Mujeres, Quintana Roo. Su madre Alicia Ricalde Magaña en 2011, antes de concluir su administración también como presidenta municipal de Isla Mujeres, tramitó permisos en SEMARNAT para para mantener en cautiverio tortugas marinas y el aprovechamiento de otras especies. Asi empezó a funcionar “Tortugranja” que mantiene sus permisos vigentes a pesar de que se ha documentado el maltrato de animales.
Alicia Ricalde también cuenta con uno de los permisos para el aprovechamiento para venta de pepino de mar (Isostichopus fuscus), una especie protegida de alto valor comercial.
Ambos permisos tienen como referencia Tortugranja que estaba bajo la administración del Ayuntamiento de Isla Mujeres pero cuyo beneficios mercantiles están a nombre de Alicia Ricalde.
Cuando Tortugranja cerró al público en septiembre de 2021, ya que el predio es de INAPESCA y no les renovaron el convenio de uso.
Las tortugas marinas permanecieron en las instalaciones por meses y no existe información pública de qué pasó con ellas, y la “protección” de los nidos se trasladó a corrales temporales en Playa Media Luna.
Lejos de dar por terminado el proyecto, Atenea Gómez convirtió su recuperación de Tortugranja en una prioridad de su gobierno.
En 2023, tras obtener de SEMARNAT el Acuerdo de Destino del predio federal, anunció la reapertura de Tortugranja y que los recursos provenientes de la tasa turística se destinarían a rehabilita a “fortalecer el programa de conservación de tortugas marinas”.
Bajo ese argumento se han retenido ejemplares adultos, se han extraído huevos y se han promovido liberaciones de crías como actividad turística.
La temporada de anidación es solo un negocio.
Alicia Bárcena debe explicar si SEMARNAT revisó las autorizaciones y el funcionamiento del programa que opera alrededor de este lugar.
Mariana Boy debe informar cuándo fue la última inspección de PROFEPA, qué encontró y si ya inició un procedimiento por la muerte de estas tortugas.
La conservación de especies en peligro de extinción no puede convertirse en un negocio familiar protegido por permisos administrativos.