Hay personas que llegan a tu vida y, sin hacer ruido, incluso la "incomodan" un poco y empiezan a cambiarla por completo. Te enseñan a tratarte con más amor, a cuidar de ti, a tener hábitos más sanos y una manera más bonita de ver los días.
Mi rasgo más maduro fue admitir que…
Por todo lo que me tocó vivir, a veces soy una persona difícil de llevar. Sobrepienso todo, puedo ser complicada de entender. Soy sensible a otro nivel y necesito paciencia.
Pero también sé que mi amor no se compara con el de nadie.
Si me preguntan por mi pasado, siempre digo que todo lo que viví me sirvió de experiencia para formar a la mujer que soy y sigo construyendo hoy.
Pero si tocamos el tema en un momento sensible, te confesaría que yo no merecía ni la mitad de lo que me tocó vivir.