Amo que nuestra generación haya podido romper con el prejuicio de que si estabas tatuado no ibas a conseguir trabajo. Ahora nadie puede conseguir trabajo, no importa si estas tatuado o no
Con mucho orgullo puedo decir que le contagié a mis hijos una expresión, bien de viejo meado, que consiste en repetir alguna palabra puntual que dijo otra persona y utilizarla para cambiar de tema:
- Quiero una bicicleta más grande.
- Escuchame bicicleta, ponete a hacer la tarea.